MdR. * CP. Siendo apenas una criatura, Edith Piaf es descuidada por su madre y posteriormente recatada por su padre, un actor de circo que si no sabe que hacer con su propia vida, mucho menos con la de su hija, por lo que la deposita en las manos de una regenteadora. Y en esos días es cuando gana sus primeras monedas gracias a sus interpretaciones de la Marsellesa en la calle.
Pero las penurias el vida de la senorita Piaf son acumulativas y esto sólo será el comienzo de un drama acariciado por el alcohol, una endeble salud, la muerte del amor de su vida, entre otras tragedias. Sin embargo, pese a cualquier presagio, la vida también le sonrió: la hizo una de las cantantes más populares del siglo pasado. Dotada con extraordinarias facultades y una personalidad a prueba de todo, su historia es digna y valerosa.
Quizás para algunos Edith Piaf no signifique mucho, pero era una figura internacional, alabada por todo el mundo.











