Educando con música

"Sara Regalado * CP. Su profesión de Ingeniero Agrónomo lo llevó a conocer los lugares más recónditos de su estado, Chiapas, pero también los más devastados por la miseria y la falta de alimento. Sufrió junto a los indígenas el hambre y la falta de servicios, experiencia que lo llevó a sensibilizarse y a convertirse en la voz de esa gente que sufría, mientras paisajes los más inimaginables y las historias encontradas fueron la inspiración para cantar a su tierra.

Así pues, la vocación de compositor que tenía guardada el chiapaneco Jorge Montoya Ramírez surgió hace casi dos décadas para dar rienda suelta a su amor por la música y por su tierra. Aunque tiene más de 150 composiciones, se ha dado a conocer en el estado sobre todo por aquellas canciones que hablan de la historia y la gente chiapaneca.

""Una divina ilusión"" es, por ejemplo, un himno a Chiapa de Corzo, el cual fue presentado en 2009 durante la Fiesta Grande de aquel municipio y que le valió el reconocimiento del propio gobernador Juan Sabines Guerrero, así como la melodía presentada en 2007, ""Himno a Juan Sabines Gutiérrez"".

""Chiapas, abanico de colores"", ""Comitán, manto de estrellas"" y ""Siempre unidos de la mano"", ésta última sobre la Federación de Chiapas a México, son otras de las melodías compuestas por Jorge Montoya que abundan en la cultura chiapaneca.

Aunque estás canciones han sido difundidas en diversos eventos y presentaciones o adquiridas por el propio ayuntamiento -""Comitán, manto de estrellas"" se reproduce de manera permanente en el Teatro de la Ciudad de Comitán de Domínguez antes de comenzar cualquier espectáculo-, existe un proyecto para que los alumnos de educación básica puedan aprender de la historia, los lugares y la cultura de Chiapas a través de las canciones de Montoya, quien recibió un reconocimiento por parte de la Secretaría de Educación por el ""Himno a Juan Sabines Gutiérrez"".

Recién cobijado en la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos A. C., el originario de Tuxtla regaló uno de sus poemas al gremio de campesinos, los cuales usarán como bandera de lucha por la justicia a través de una asociación:

""Levántate sembrador Ú escucha el canto del gallo Ú al amanecer. Levántate hijo de la tierra Ú tú que eres buen sembrador Ú tu que amas la tierra Ú tú que luchas día a día Ú cómo un buen soldado Ú de solo a sol.

No llores mi buen sembrador Ú que nada ganas Ú porque nadie te escuchará, Ú no sigas pidiendo Ú mendrugos de nada. Ú No te canses, no te canses Ú øQué es lo que pidesú °Justicia! Ú øQué es lo que quieresú °Tierras! Ú Mi buen sembrador Ú tú que hueles a humo de leña Ú a tierras del campo bañadas de sol.

Hombre de manos callosas Ú rostro curtido por el sol, Ú ya no cantes tus quimeras Ú ya no dejes que te humillen Ú porque ven tus pies a 'raíz' Ú y calzones remendados. Ú Haz que tu rostro ría Ú que tus ojos brillen Ú con la luz de la ilusión Ú lucha hombre de la tierra y del sol.

Por tus hijos desnutridos Ú por tu esposa enferma Ú siembra en tu tierra. Ú Que con el llanto de tu cuerpo y lágrimas de tus ojos Ú riegues la semilla de miseria. Ú Hasta cuándo, hasta cuándo Ú dejarás de ser esclavo"".

"