En el marco de la conmemoración del Centenario luctuoso de Emiliano Zapata, sus efigies y sitios emblemáticos en el sur de Morelos lucen maltrato y abandono. Las autoridades de los municipios considerados en el cinturón de la ruta zapatista hicieron lo posible por dar mantenimiento a las imágenes del Caudillo del Sur, pero no lograron borrar los daños estructurales ni las pintas.
Hace 10 días un medio nacional reportó el abandono y descuido de varios de estos espacios.
En Cuautla
El espacio alrededor de Zapata está sucio, con marcas secas de líquidos azucarados y una especie de tizne. La plancha de la Plaza Revolución del Sur tiene una corona de flores pero está seca.
La base que soporta la estatua que guarda los restos del general está prácticamente dañada por el tiempo y la falta de mantenimiento. El lado izquierdo de la base no tiene azulejo y uno de los focos colocados en el suelo está hundido y hay basura y restos de comida.
Anenecuilco
En la cuna del general montaron una efigie con un rifle y una espada. Es un general en pie de lucha. Su base, sin embargo, está maltratada. Varios azulejos fueron colocados, pero con un trabajo de albañilería deficiente, que solo cubre las apariencias ante la fecha. Está sucio y con grafitis y leyendas de amor: “Ismael y Cristal 5.25.18” en un corazón.
La ofrenda mantiene sus rosas vivas, pero al lado hay basura pues los dos contenedores están llenos. Los materiales con que pretendieron reparar la plaza y estatua son de mala calidad; parecen “parches” de cemento y yeso. Y los vidrios con los nombres de la tropa zapatista de Anenecuilco están sucios.
Zapata, el rojo
A la entrada del municipio se erige un Zapata que obliga a mirarlo por el color rojo brillante. Es una efigie totalmente diferente a todas las de la zona oriente del estado. Este Zapata fue despojado de su tez de bronce y ahora es completamente rojo.
Los faros en su pequeña plaza no tienen tapas ni focos y los resanados recientes están despostillados. Este Zapata porta su rifle y muestra el Plan de Ayala también en rojo brillante. Calles adelante está el Cuartel General que cerró tras el sismo de 2017; ahora solo está soportado por vigas de madera.












