El amor| según McCullers

Fabián Rivera * CP. “El pueblo de por sí es melancólico. No tiene gran cosa, aparte de la fábrica de hilados de algodón, las casas de dos habitaciones donde viven los obreros, varios melocotoneros, una iglesia con dos vitrales de colores, y una miserable calle principal que no medirá más de cien metros”.