El cine de Chloe Zhao se ha centrado en recrear la historia de figuras, muchas veces marginadas o atravesadas por el dolor, cuyas vidas deben reconstruirse desde la empatía y la conexión con otros.
Antes de llegar a Hamnet, filme que le dio el Globo de Oro a mejor película de drama, la directora china había dedicado buena parte de su trabajo cinematográfico a explorar la fragilidad humana, desde Songs my brothers taught me y The rider hasta su consagración, Nomadland, que le dio el Óscar a película y dirección en 2021. “El arte ha estado ahí desde el inicio para ayudarnos a procesar la vida. La vida es compleja, es una montaña rusa. El arte le da cierto orden a la locura, al caos, y además nos reúne. A veces nos unimos más a través de metáforas que de hechos. La poesía y el arte nos conectan”, dice en entrevista.
Ese espacio del duelo y de la complejidad de existir vuelve a ocupar esta nueva cinta sobre Shakespeare y el dolor de perder a un hijo, que se estrena este 29 de enero. El filme, basado en la novela de Maggie O’Farrell, imagina la vida doméstica de William Shakespeare y su esposa Agnes Hathaway tras la muerte de su hijo Hamnet, fallecido a los 11 años. “Al estar creando, usando la imaginación, partes de mí que estaban cerradas se abrieron. Lloré probablemente todos los días en el set. Estaba llorando duelos muy antiguos. Esa apertura es la sanación”, reconoce.
El duelo y la figura femenina
Para la directora de 43 años, el punto de partida de la cinta no es la literatura, sino la función del arte frente a la muerte y la mirada femenina de Agnes. “Ella (Agnes) merece que su historia sea contada porque no se ha contado. Y creo que alguien como William Shakespeare, que escribió heroínas increíbles, mujeres llenas de amor y una enorme capacidad interior, debió conocer a una mujer así”, explica la directora china.
La muerte del niño no se presenta como un evento aislado, sino como algo que termina compartiéndose a través del teatro. La obra Hamlet, dentro de la película, aclara Zhao, no trata de analizar el texto, sino de observar cómo una historia puesta en escena permite que otros participen de una pérdida ajena.












