El arte de la declamación

La mesa de declamadoras. Darwin Mendoza
La mesa de declamadoras. Darwin Mendoza

“El arte de la declamación no se debe perder”, sentencia Gustavo de Jesús Angulo Rincón, quien exhortó a todos los padres de familia, directores de escuelas, maestros de español y literatura a que pugnen siempre por que desde niños sus alumnos declamen, y si se puede, que los introduzcan al mundo de la poesía escrita.

En entrevista con el declamador y escritor de pensamientos Gustavo Angulo, fue claro al expresar su sentir acerca del tema de la declamación, que se ha perdido con el paso del tiempo. Ante ello, señala que “la poesía se lleva la voz y se transmite, y llega al corazón de las gentes”, resaltando la labor de los declamadores.

Gustavo fue objeto de un homenaje como parte de las Rondas Literarias de Café y Poesía que ahora se realizan el último miércoles de cada mes. El evento es organizado por el Museo del Café, a través del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta) Chiapas.

En este encuentro, que fue conducido por integrantes del Movimiento Ciudadano por la Cultura, A. C., encabezados por Rafael Molina Matuz, los participantes declamaron los pensamientos escritos por Angulo Rincón.

Fue la escritora Lupita Zepeda la primera en participar, con los pensamientos “Quiero ser” y “Mamita”, y siguió Rosa Virginia Grimaldi con “A mi madre” e “Invitado de honor”. Luego fue el turno del cantante y compositor Luis Octavio, quien cantó unas melodías, para después ceder el micrófono a la intérprete Rossana Zague. La noche continuó con las declamaciones de Sara Martínez: “Una lágrima” y “Vive hoy”. Josefa Magdey terminó la ronda con “Mi querido Sabinal” y “El poema jamás escrito”.

En la parte madura del evento, el laureado creador subió al escenario para agradecer la presencia de todos, y declamó los poemas “Donde quiera que estés” y “Canto a Chiapas”, este último de la autoría de Enoch Cancino Casahonda.

En entrevista sobre sus textos escritos, aclara que “son pensamientos sentimentales de la vida diaria, del amor entre los seres humanos y la sublimidad, de cómo un padre se dirige a sus hijos, de cómo habla, de cuando fallece alguien; hay cosas muy sentimentales y otras cosas mas alegres”.

Por último, dijo que se destapó escribiendo estos textos en el año 2007, por lo que continuará muchos días más con esta actividad que le llega en su etapa madura.