El arte de un buen retrato

"Verónica Huesca * CP. La perfección en el retrato de un rostro, aunada a su actitud expresiva, es lograda por el maestro dibujante y pintor chiapaneco Isauro Solís Mendoza.

Nacido en el barrio del Calvario de la ciudad capital, ha dedicado su vida entera al estudio y ejercicio de las artes plásticas, obteniendo así el reconocimiento de sus colegas.

Hoy a sus 75 anos de edad, Isauro Solís fue uno de los integrantes del grupo ""El Ateneo"", que en la década de los anos 40 tuvo un gran auge por impulsar, promover y difundir las artes en cualquiera de sus manifestaciones, ya sea pintura, escritura, baile, escultura, periodismo, poesía y música.

En este grupo participaron personajes importantes para Chiapas, como los músicos marimbistas ""Los hermanos Gómez""; José Casahonda Castillo, Miguel Álvarez del Toro, Rómulo Calzado, Pedro Alvarado, Enoch Cancino Casahonda, Vera Guillén, Tito Gallegos, José Falconi, así como Isauro Solís, entre otros.

El maestro pintor y dibujante senala que inició su carrera en el arte a los seis anos de edad, cuando descubre su talento para el retrato. Posteriormente comenzó a trabajar bajo pedidos. Varios anos después, en la prestigiosa Academia de San Carlos aprende a pintar al óleo y acuarela sobre lienzo, siendo los temas costumbristas, históricos y ecológicos los más demandados. También pulió su técnica de dibujo a lápiz, pluma y tinta china, así como los grabados en piedra y aguafuerte, tal como lo hacía Goya en su colección de piezas pictóricas llamada ""Los Caprichos de Goya"".

Sobre su especialidad en el dibujo de retratos, senala: ""El rostro de una persona es una arquitectura perfecta, con sus dimensiones y medidas: un milímetro fuera de donde debe estar y ya no se parece a la persona, es decir, la expresión que uno busca se altera. Es una de las fases del dibujo y de la pintura que son más celosas en su exactitud, ya que al pintar un paisaje, si a un árbol le sale una rama de mas o de menos, no pasa nada, pero en el retrato, si el ojo se pasa un milímetro o dos, se acaba con su fisionomía. El retrato es muy delicado; sin embargo, la práctica hace al maestro. El dibujo requiere disciplina"".

Luego de haber expuesto sus obras en Chiapas, el Distrito Federal y Frankfurt, Alemania; actualmente Isauro Solís radica en la Ciudad de México, donde sigue dedicándose a las artes plásticas.

""Siento felicidad importante al expresarme, como lo puede hacer un literato o un músico. El crear en sí, cualquier rama del arte, proporciona una felicidad interna muy especial. Es una forma de hablar y comunicarse y no la dejaré por nada"", acotó.

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