El arte para los del más allá

"México * El Universal. Hablar de los egipcios es hablar de la tierra de los faraones, de las pirámides monumentales y de todo el misticismo que esta cultura milenaria encierra.

Antiguamente sólo los faraones tenían derecho a participar en la vida futura; pero al llegar el nuevo imperio, todos los egipcios esperaban vivir en el más allá. Para ello preparaban sus tumbas y sus cuerpos de acuerdo con sus posibilidades económicas.

A los cadáveres les extraían los órganos, que eran depositados en los vasos canopos, y después cubrían los cuerpos con resinas para preservarlos, envolviéndolos con lino. En la cámara funeraria se depositaban alimentos y pertenencias del fallecido, para su uso en la otra vida.

Además, las tumbas eran adornadas con bellas pinturas que se encontraban en sus muros. La revista española ""Muy Interesante"" muestra algunas de las pinturas más representativas.

Por ejemplo, en la Tumba de Nakht, en una de las pinturas se le puede ver a él y a su esposa haciendo una ofrenda. También se puede ver una imagen en donde se encuentran varias doncellas perfumándose.

En una tumba en Tebas se ve la representación de un hombre cazando aves. El noble, que está de pie en la barca, sujeta en la mano derecha tres pájaros que acaba de cazar y en la izquierda sostiene un palo. Le acompaña su esposa, vestida con un elaborado traje y un pebetero aromático sobre la cabeza.

En la Tumba de Tutankamón, la cual fue descubierta por Howard Carter el 17 de febrero de 1923 está la pintura de la cámara funeraria de Tutankamón mostrando su entierro. Osiris, el dios egipcio de la resurrección, le da la bienvenida.

En la tumba de Sennedjem, quien era un funcionario de segundo nivel que trabajó para dos de los faraones de la Dinastía XIX: Seti I y Ramsés II, muchas pinturas están consagradas a la representación de las típicas escenas funerarias egipcias, como la momificación del cadáver por el dios Annubis.

"