El barquillo| más de un siglo de existir

Verónica Huesca * CP. A quién no se la ha antojado un rico helado en esta temporada de calor, y aunque hay diversas formas de comer uno de estos deliciosos y refrescantes postres, es el barquillo el más demandado, ya que por su sabor y textura es el favorito entre grandes y pequenos.

Pero pocos conocen la historia del barquillo, una de las invenciones del siglo veinte. Para ser exactos, fue en el ano de 1904 cuando se creó, así que ya tiene más de un siglo de exquisita existencia.

Italo Marchiony es a quien se le atribuye este invento. Él emigró a Estados Unidos a fines del siglo XIX. Al desembarcar en la ciudad de Nueva York, empezó su negocio vendiendo helados de limón en una carretilla. Al crecer éste, surgió la fabulosa idea del barquillo de helados, que un principio estaban hechos de papel, pero luego evolucionó en toda una pieza de repostería en forma de barquillo, la cual podía también ser comida y disfrutada.

El mayor contendiente de Marchiony al título de creador del barquillo es Charles Menches, quien acostumbraba a comercializarlos en la Feria Mundial de San Luis en Estados Unidos.

Menches vendía helados servidos en tazas, hasta que éstas se le acabaron. Entonces buscó a Ernest Hamwi, inmigrante sirio que vendía zalabis (un postre crujiente). Menches compró los zalabis y los enrolló en forma de cono, el mismo que hoy conocemos hasta nuestros días.

Y así, ahora puedes comerte un delicioso helado sabor vainilla, limón, moca, chocochips, napolitano, queso con zarzamora o el que prefieras, ya sea servido en un vaso, o en una crujiente canasta de galleta. Pero, sin duda, es el barquillo la más rica opción y la más tradicional, divertida y entretenida, ya que su peculiaridad consiste en que debes comer la bola de nieve de tal forma que resulta todo un arte, porque ésta no debe escurrirs, ni caerse, para así no mancharte.

?Buen provecho!