El café: un invitado esencial en la velada

Verónica Huesca * CP. Sin duda, ante la presencia de estas fuertes lluvias, más que nunca se apetece disfrutar de un rico y caliente café.

Pero zsabe qué hay detrás de esta bebida deliciosamente amarga y energizante?

El origen del café está basado en una leyenda, conocida por musulmanes y cristianos, en donde se habla de que en una ocasión en que el Profeta estaba enfermo, el ángel Gabriel le devolvió la salud, ofreciéndole una bebida negra.

Como esta leyenda corren otras muchas, como la que hace referencia a un pastor llamado Kaldi. La leyenda dice que Kaldi se dio cuenta del extrano comportamiento de sus cabras después de que habían comido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando muy excitadas y llenas de energía. Entonces Kaldi probó las hojas del arbusto y un rato después se sintió igual.

Kaldi llevó algunos frutos y ramas de ese arbusto a un monasterio. Allí le contó al Abad la historia de las cabras y éste decidió cocinar las ramas y las cerezas; el resultado fue una bebida muy amarga que él tiró de inmediato al fuego. Cuando las cerezas cayeron en las brazas empezaron a hervir, las arvejas verdes que tenían en su interior produjeron un delicioso aroma que hicieron que el Abad pensara en hacer una bebida basada en el café tostado, y es así como la bebida del café nació.

De Etiopía pasó a Arabia y a la India, pero los grandes propagadores del café fueron los holandeses y así fue introducido a territorio chiapaneco, -a la población de Tuxtla Chico, en las cercanías con la frontera sur- en 1847, proveniente de Guatemala.

Desde entonces, Chiapas es uno de los 12 estados del país que cosechan el mejor café orgánico.

Pero esa es la historia, qué tal si hablamos de su exquisito sabor que podemos degustar en cada una de sus diferentes presentaciones.

Café americano para amenizar esas interesantes veladas, café expresso con un sabor más fuerte, café irlandés para quienes necesitan algo más que sólo cafeína, café descafeinado para no afectar aquellos organismos sensibles; café francés, café italiano, el casero sabor de un café de olla al que se le puede agregar canela; el dulce sabor de un capuchino, una mezcla cargada de sensualidad; o un fresco frapuccino para los días calurosos.

Así el tomar una taza de café se ha convertido en un ritual, desde el momento en que es disfrutado, ya sea para acompanar una divertida e interesante plática, para aliviar un pensamiento angustiante, para despertar de un largo letargo y tomar aliento; además de ser el sustento de una familia.

El café es un manjar de los dioses y es el invitado clave que nos hará el día más llevadero.