El camino de BTS

El camino de BTS

BTS no son tres letras elegidas al azar, es el nombre de una de las agrupaciones de k-pop más importantes. Integrada por RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, se ha convertido en un fenómeno musical capaz de mover multitudes al rededor del mundo.

Tras una pausa de casi cuatro años, por el cumplimiento del servicio militar de sus integrantes, la boy band está de regreso con nuevo disco y una gira mundial que, a meses de iniciar, ya ha provocado entre sus fans nerviosismo, euforia y, en México, la intervención de las autoridades.

El BTS World Tour Arirang llegará al estadio GNP Seguros los días 7, 9 y 10 de mayo, fechas que ya hicieron historia, pues las seguidoras del grupo, su ARMY, ejercieron presión para que Ocesa revelara los precios y el mapa del evento antes de que los boletos salieran a la venta, petición a la que se sumó Profeco.

¿Qué hace tan especial a la BTS? El grupo ha logrado traspasar la música para ser una referencia cultural de las nuevas generaciones. En 2013, siete adolescentes se unieron en un pequeño estudio de Seúl para iniciarse en la música surcoreana. Su debut, con el sencillo “No more dream”, pasó casi desapercibido por una industria que se enfocaba en los grandes proyectos, pero los jóvenes idols no se dejaron vencer.

Además de ritmos pegajosos y espectaculares coreografías, BTS se involucraba en la creación de sus letras. Hablaban sin rodeos sobre ansiedad, presión académica y frustración juvenil, lo que terminó por conectar con la audiencia.

Todo un fenómeno

Durante sus primeros años, la banda recurrió a los canales no tradicionales para darse a conocer y sumar seguidores: subían diarios de viaje, ensayos y conversaciones directas con fans a Youtube y redes sociales. Mientras que otros dependían de la televisión y el marketing corporativo, ellos cultivaban una comunidad digital que pronto se autodenominó ARMY.

Para 2015, ya agotaban teatros en Corea y Japón. Para 2016, empezaban a entrar en listas internacionales. El salto global llegó en 2017, cuando “DNA” ingresó a las listas de popularidad de Billboard y BTS ganó el premio Top Social Artist en los Billboard Music Awards. Fue la primera vez que un grupo coreano subía a ese escenario.

Desde ahí, la escala cambió rápido: en 2018 encabezaron arenas en Estados Unidos; un año después llenaron estadios como el Rose Bowl en Los Ángeles y Wembley en Londres. El k-pop dejó de ser nicho: BTS lo colocó en la conversación mundial. Pero la agrupación no se limitó a las ventas. Hablaron en la ONU sobre autoestima, firmaron campañas con Unicef y se convirtieron en un motor económico para Corea del Sur. Cada lanzamiento marcaba récords de streaming; cada gira agotaba boletos en minutos.

En 2020, la pandemia detuvo las giras, pero BTS mantuvo presencia global con conciertos virtuales masivos y lanzamientos como “Dynamite”, su primer número uno en las listas internacionales.