El CECAN, sin validez oficial

Al no contar con clave oficial, el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe no puede acceder a apoyos. Cortesía
Al no contar con clave oficial, el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe no puede acceder a apoyos. Cortesía

Casi cuatro décadas han pasado desde que el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (Cecam) fue fundado y aún carece de validez oficial. Presumido por todos como un modelo de enseñanza y preservación de la cultura indígena de la región, el espacio localizado en Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, ha dejado de recibir los recursos para pagar a sus profesores y los apoyos económicos que recibe son cada vez más escasos.

“El Cecam no tiene reconocimiento de validez oficial, no tiene clave, y por ello no contamos con apoyo. En varias partes nos han dicho que podría haber apoyos, pero sin la clave es muy difícil”, afirma Carolina Vázquez Cardoso, subdirectora del centro que comenzó sus actividades en 1979, aunque desde 1977 fue impulsado por el extinto Fondo Nacional (Fonapas) cuando José López Portillo era presidente de la República.

En un principio se pensó que el Cecam fuera un conservatorio, “pero lo vieron muy amplio, era muy ambicioso y dijeron que no podía ser para una región así”. El tiempo desmintió esos argumentos y al paso de los años el lugar se convirtió en un semillero de músicos para todo el estado de Oaxaca, con un modelo que trabaja al mismo tiempo como albergue, con jóvenes que pernoctan ahí durante todo el semestre y alumnos externos que llegan para prepararse de manera integral en la música, aunque sin la validez oficial.

“La hemos solicitado, pero nos dicen que no cabe en las estructuras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), pues acá se atiende a niños y jóvenes de diferentes edades y regiones; la música está muy bonita, pero no cabe dentro de la estructura, tiene que ser una escuela formal”, agrega Vázquez. Apenas el año pasado, dice, una comisión de la SEP visitó el lugar y esos fueron sus argumentos, lo más que han logrado es “un dictamen avalado por el INBA”, pero eso tampoco es seguro.

Con la creación de la Secretaría de Cultura federal, en diciembre del año pasado, no saben qué quedará de ese dictamen. La subdirectora del Cecam afirma que, al no contar con clave oficial, los estudios que se imparten ahí no tienen validez y tampoco pueden acceder a apoyos institucionales. Hace ya más de 15 años recibieron el último apoyo del entonces Conaculta, cuando el 1999 se les dotó de nuevos instrumentos y desde entonces sobreviven con donaciones que les dan asociaciones privadas como la Fundación Harp Helú o instituciones como la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).