El centro lleno y los museos sin visitantes

El centro de la Ciudad de México. Cortesía
El centro de la Ciudad de México. Cortesía

Mientras que las calles del centro histórico de la Ciudad de México estaban llenas de gente —vendedores y compradores, paseantes de la Alameda y hasta jugadores de ajedrez—, los museos que reabrieron lucían vacíos. Sin turistas nacionales o extranjeros ni grupos de escuelas ni de adultos mayores —que en días de semana son los más constantes usuarios de los museos— fue evidente el vacío en las salas.

El 2 de septiembre, fue apenas fue el primer día de regreso para los cuatro museos que forman parte de la red del Instituto Nacional de Bellas Artes, de los que están en inmediaciones del centro.

En un recorrido por el Museo Nacional de Arte, en la primera hora tras la apertura, había dos visitantes en sus salas; una hora más tarde, al interior del Palacio Nacional de Bellas Artes también había dos personas en la exposición del Museo Nacional de Arquitectura; más tarde, la misma situación se advirtió en el Museo Mural Diego Rivera.

Como ha pasado en otros museos del país y del mundo, privados y públicos, en las salas apenas se veían los vigilantes —con sus equipos de protección—. Muchos, junto a las pinturas o los murales, vieron pasar las horas a la espera de los espectadores.

De acuerdo con el Inbal, hubo más público en las horas de la tarde en los museos reabiertos. La institución reportó la asistencia de 242 personas a los cuatro museos: 153 al Palacio de Bellas Artes —divididos en 106 visitantes a los murales y 47 al Museo Nacional de Arquitectura—; 53 visitantes al Museo Nacional de Arte en la calle de Tacuba; 22 al Museo Mural Diego Rivera, y 14 al Museo Nacional de San Carlos, en la colonia Tabacalera.

La mayoría de los asistentes fueron jóvenes estudiantes.

Estos fueron los cuatro primeros recintos de Bellas Artes en reabrir en el centro de la ciudad tras casi seis meses de haber sido cerrados por la pandemia de covid-19. Hace tres semanas habían abierto varios museos del Inbal en la zona de Chapultepec, a los cuales han asistido alrededor de 2 mil 500 personas, como dijo la directora del Instituto, Lucina Jiménez, quien estuvo a primera hora en el Museo Nacional de Arte.

La imagen de la explanada de Bellas Artes llena de público no fue posible porque no fueron retiradas las vallas que desde hace varias semanas rodeaban el edificio. El fin de semana, la directora del Inbal había informado que para la apertura iban a ser retiradas, pero el gobierno de la Ciudad no cumplió ese compromiso, y solo las retiró hacia las 17 horas, precisamente cuando el museo ya cerraba sus puertas al público.

Diego, estudiante de Ingeniería, fue específicamente al Museo Nacional de Arquitectura, en el Palacio de Bellas Artes, a ver la muestra de la Bienal de Interiorismo que allí se expone; dijo que a través de las redes sociales del Museo Nacional de Arquitectura se enteró de que estaba esta exposición.

Contó además fue la primera vez estuvo en un museo desde que empezó la cuarentena: “Tener cerrados los museos es a veces difícil porque los museos representan una oportunidad de conocer cosas distintas. Estar alejados, aunque tengamos a veces la oportunidad de conocer cosas a través de medios digitales, pues no es completamente lo mismo”.

No todos planearon su visita. Miguel Ángel y Diego, estudiantes de Periodismo, fueron al centro a arreglar una cámara, y antes de eso quisieron tomar fotos del Museo Nacional de Arte; ahí supieron que era el día de reapertura.

“Abrir el museo es muy importante para la reactivación de la vida social. Es de suma relevancia que aprendamos a vivir así; por otro lado siento que mucha gente no capta, no entiende o no ve la gravedad, y que esta realidad implica medidas que hay que tomar y que mucha gente no sigue. Está bien para retomar la vida que México tenía un poco antes, pero creo por otro lado que aún es un poco peligroso”, dijo Miguel Ángel.

Diferentes museos

Lucina Jiménez recordó que dado que Bellas Artes es un conjunto de espacios con una vida muy distinta, se programó abrir por distintas áreas, y que ya el 8 de septiembre, con la apertura de la exposición de Modigliani “estaremos habituados a la dinámica. Estamos aprendiendo todos. Nadie es especialista en atender pandemias”.

Sobre la asistencia del público, la funcionaria dijo: “La gente está empezando a asistir de manera paulatina; la gente se tiene que convencer de que sí es seguro, que sí puede ir, y poco a poco están empezando a fluir las personas. En cada museo es un proceso diferente”.