El cine mexicano coquetea con otros

El cine mexicano coquetea con otros

El 2026 es, parece, el año de la diversificación de rostros en el cine mexicano. Si antes la creencia popular era que los Alcázar, Bichir e Higareda estaban hasta en la sopa, ahora han llegado otros rostros para las cintas nacionales que han liderado la taquilla.

Ejemplos de lo primero hay. En el top ten de 2019, Regina Blandón apareció en tres películas; Chaparro e Higareda, en dos cada uno; Fernanda Castillo, Martín Altomaro y Juan Pablo Medina también repitieron. En la lista había además un Derbez, Vadhir; un Bichir, Bruno; Cecilia Suárez, Mariana Treviño y Ana Serradilla.

Ahora el panorama es distinto. No todos son caras nuevas, pero sí menos habituales en el cine comercial. Juanpa Zurita, de 30 años y quien hizo su nombre en redes sociales, con ¿Quieres ser mi novia? ostenta el primer lugar con 1.3 millones de asistentes. Angelique Boyer, de 38 y uno de los rostros más conocidos de las telenovelas, se encuentra en el segundo sitio con Socias por accidente, que suma 961 mil boletos vendidos.

Lisset, de 52 años y con una carrera desarrollada entre la música, televisión y teatro, formó parte del fenómeno “Bendito corazón”, producción que con 898 mil asistentes peleó fuerte en números finales con blockbusters como “Amos del universo”.

Hubo pequeños que lograron atraer público. Ricardo Galina y Juan Pablo Velasco, este último de 12 años, con el filme de terror No dejes a los niños solos, se colocaron en el sexto escalafón de la lista con 465 mil butacas ocupadas. “Para todos fue una sorpresa cómo le fue a la película, quizá fue porque estuvo Salvador Zerboni y no Gael García, o porque estuvo Lisset y no otra actriz, y estuve yo y no alguien más. No sabemos, pero sí fue apostar a algo nuevo”, considera Frank Rodríguez, de Bendito corazón. Eso sí, no dejan de estar rostros conocidos para la pantalla grande, como ocurre en cualquier cinematografía, pero en menor medida.

En el top ten de cintas mexicanas, de acuerdo con datos extraídos de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica, solo un par de actores aparecen este año en dos películas: Ludwika Paleta (¿Quieres ser mi novia? y Deseo) y Mauricio Ochmann (Hasta el fin del mundo y Familia a la deriva).

La familia Derbez no podía quedarse fuera, teniendo ahora como representante a Aislinn en el ya mencionado drama Hasta el fin del mundo, mientras que Omar Chaparro, que en años pasados lograba primeros lugares con las comedias La boda de Valentina y No manches Frida, superando los dos millones de asistentes, ahora se encuentra en séptimo lugar con Venganza, cinta de acción que registró 370 mil boletos vendidos.

La comedia sigue mandando, pero ya no se queda con casi todo. Cuatro de las diez películas mexicanas más vistas son comedias o comedias románticas: ¿Quieres ser mi novia?, Socias por accidente, Un hombre por semana y Familia a la deriva.

Las otras seis se reparten entre géneros distintos. Bendito corazón y Hasta el fin del mundo conquistaron por el drama; No dejes a los niños solos, por el terror; Venganza, por la acción, mientras Deseo y Psicópata: el asesino del conejo blanco se movió en el thriller.

La variedad de rostros permeó también en la próxima entrega del Ariel, de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, donde en la categoría de Mejor Película se encuentran El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja), protagonizada por niños; En el camino, con un actor natural, y Vainilla, con Natalia Plascencia. “Lo que nos habla todo esto es de la variedad que tiene el cine mexicano, el universo es muy grande y eso hay que verlo”, considera Daniel Hidalgo, presidente de la Academia.