El consumo del cómic en Tuxtla

"Sara Regalado * CP. La cultura de la historieta en México viene de antano, e incluso ha inmortalizado a personajes como Memín Pinguín o La Familia Burrón. A pesar de ello, en nuestro país, y específicamente en Tuxtla Gutiérrez, aunque sí tiene un público cautivo, éste es reducido.

El hecho de que este tipo de impresos carguen con el estereotipo de que son sólo monitos con diálogos cortos para simplemente entretener a quienes los consumen limita en gran medida su expansión y su verdadera definición como literatura con arte gráfico, en la que el dibujante y guionista plasma, implícita o explícitamente, un discurso propio y que, en muchos sentidos, también refleja una visión de la sociedad en cuanto a formas de vida (cuando los personajes se sitúan en sectores sociales específicos), costumbres, valores e, incluso, antivalores.



Poca distribución de los magazines

En nuestra ciudad capital son contadas las distribuidoras que se encargan de difundir este material, pero los mismos seguidores de este tipo de publicaciones han buscado maneras para poder conseguirlas. Por ejemplo, existen clubes donde los integrantes se reúnen para compartir e intercambiar material, mismos que de vez en vez organizan convenciones o expos a las que son invitados distribuidores, creadores y editoriales de esta expresión en papel.

Según los duenos de las contadas tiendas de cómics aquí en Tuxtla, el sector que más los consume es el de los adolescentes y jóvenes, quienes prefieren publicaciones asiáticas (conocidas como manga) y europeas. Aunque en menor cantidad, las clásicas historietas norteamericanas como ""Batman"" y ""Superman"" son consumidas por aquellos adultos jóvenes que crecieron con estos impresos, y las infantiles como ""El Festival del Cómic"" o los editados por la productora Walt Disney, que llegan a las manos de los pequenos y éstos, en cierta medida, son los que pueden seguir dándole el lugar que merece un arte gráfico tan diverso y alternativo como es la historieta.

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