Es un conmovedor libro infantil de Oliver Jeffers, que narra la historia de una niña que guarda su corazón en una botella para protegerse del dolor tras la pérdida de alguien especial, representado por un sillón vacío, pero al hacerlo pierde su curiosidad y asombro, aprendiendo finalmente, gracias a la ayuda de otra niña, a recuperar su capacidad de sentir y a afrontar la tristeza, siendo un recurso valioso para trabajar el duelo y la pérdida de forma metafórica.
Gran parte de la historia está contada por las ilustraciones y sencillas metáforas que el lector debe descifrar (como la silla vacía, o justamente, el corazón dentro de la botella) y que complementan a la perfección el texto. De hecho, las partes más sensibles están contadas gracias a ellas, de modo que los niños pueden construir sus propios significados y sacar sus conclusiones según su etapa del desarrollo.
Este libro es un recurso muy valioso para abordar el proceso pérdida y duelo, ya sea porque estén enfrentando de facto una situación real (como la niña del cuento) o de manera anticipada, preventiva, dado que eventualmente tendrán que enfrentar una (aunque no sabemos a qué edad). También es una historia que nos permite trabajar metáforas, introduciendo el hecho de que no todo es literal.
Un libro lleno de ternura para todas las edades, para repensar cua´nto ganamos nosotros mismos al entregarnos y al abrirnos a nuevas personas y al poner nuestro amor en todo lo que hacemos. Muy recomendado para trabajar la pérdida, la tristeza y la esperanza con niños, ya que las ilustraciones complementan la historia de forma esencial.












