La 61 entrega de los Grammy sorprendió desde el inicio, cuando en el escenario apareció Michelle Obama acompañada de Lady Gaga, Jennifer Lopez, Jada Pinkett Smith y Alicia Keys, todas hablando de su amor incondicional a la música.
“La música nos ayuda a compartir lo que somos, nuestras penas, esperanzas y alegrías, nos permite escucharnos unos a otros, invitarnos unos a otros, nos muestra qué es lo que es importante”, expresó la abogada y exprimera dama estadounidense.
La ceremonia, realizada en el Staples Center de Los Ángeles, fue conducida por la 15 veces premiada Alicia Keys, quien impregnó de una vibra armoniosa durante la noche en la que reinó la música country en voz de Kacey Musgraves. Kacey fue la gran ganadora de cuatro premios durante la noche, entre ellos el más importante: álbum del año, por Golden hour.
El mismo material ganó álbum country, mientras que “Space cowboy” triunfó como canción Country y “Butterflies” como performance solista de country. El creador de la banda sonora de la película Black Panther, Childish Gambino, fue el gran ausente pero a la vez gran ganador con tres premios. Se llevó el segundo más importante: grabación del año por su álbum This is America. El tema que titula el disco también ganó en las categorías canción del año y mejor performance de rap.
Lady Gaga igualó a Gambino con tres gramófonos, dos junto a Bradley Cooper: presentación dúo por “Shallow” y el mismo tema como mejor canción escrita para medios visuales. Además, fue la mejor presentación pop solista por “Joanne”.
El disco Invasion of privacy coronó a Cardi B con el Mejor álbum de rap, y al pasar por su galardón agradeció a su hija. “God’s plan”, de Drake, ganó como canción de rap.
Dua Lipa se posicionó como mejor artista nuevo. Pharrell Williams fue condecorado como productor del año no clásico, y Buddy Guy ganó álbum tradicional de blues con su disco The blues is alive and well.











