"Verónica Huesca * CP. Hojuelas, panquecitos, marquesotes, empanadas de carne o queso, son algunos de los deliciosos panes que dona Isaura Palacios Díaz prepara de forma casera en su horno de barro, otorgándole un sabor único debido al uso de la lena.
La existencia de los hornos de barro en los hogares chiapanecos era común, sobre todo en los altos de Chiapas, sin embargo, también en la ciudad capital, éstos no podían faltar, ya que a las amas de casa les gustaba preparar sus alimentos de esta forma, cuando anos atrás la vida era más tranquila y tenían tiempo para dedicarse a las labores del hogar.
""Antes se horneaba con lena, ahora ya se hace con estufas de gas, porque es más rápido"", dice Isaura de 66 anos, quien desde pequena aprendió esta costumbre, principalmente para hornear los panes que posteriormente vende.
""El pan lleva leche, huevo, mantequilla margarina, azúcar, bicarbonato y royal, se mezclan estos ingredientes y se baten, esa es la parte más difícil porque la mezcla debe quedar muy fina, luego a los moldes se les coloca un poco de manteca y se le agrega la mezcla"".
Posteriormente, se coloca en el horno alrededor de 25 lenos, los cuales tienen que arder durante 45 minutos, luego se le 'quiebra la braza' que significa que con la pala se riega toda la braza para que 'agarre suelo', es decir, para que se genere el calor. ""La braza se deja media hora reposando, luego se recoge o se hace a un lado y se meten los moldes con la mezcla del pan. En media hora llegan a producirse alrededor de cien piezas pequenas, que se venden a dos pesos cada una.
Como no lleva levadura, no molesta el estómago, mientras que el royal y el bicarbonato ayuda a la digestión"", agrega Isaura.
Estos panes que tienen un peculiar sabor casero se venden para servir en velorios o en novenas, y por supuesto para disfrutar con una rica taza de café o bien, acompanado con un rico chocolate caliente.
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