"Verónica Huesca * CP. El tradicional día de la Candelaria que se celebra cada 2 de febrero en nuestro país, se debe a que, bíblicamente se dice en esta fecha se cumplen 40 días a partir del nacimiento de Jesús, y según la tradición, es el tiempo que una mujer debe permanecer en su hogar para quedar pura después del nacimiento de un bebé. Por lo tanto este día se recuerda tanto la purificación de María como la presentación de Jesús en el Templo con sus padres.
Origen de la Candelaria
Sin embargo, como toda tradición siempre hay diversos orígenes de la misma, como el hecho de que históricamente hablando, nuestros antepasados realizaban una fiesta dedicada a ""Demeter"" -Diosa de la Agricultura-, en donde se hacía un culto especial para bendecir las semillas, la cual consistía en una gran procesión con velas para despedir a las nevadas y despertar a la tierra para el cultivo.
La comunidad Cristiana agrega a su celebración la bendición de velas y de ahí surge el nombre de ""Candelaria"", donde la luz simboliza los poderes contra el mal, las tormentas, las enfermedades y los temblores.
En México, el día de la Candelaria significa el cierre de las fiestas decembrinas y se conmemoran dos acontecimientos importantes. El primero es el levantamiento del nino Jesús, que consiste en llevar imágenes y figuras del nino Jesús a bendecir a la Iglesia con la lectura del Bautismo de Jesús en el Río Jordán.
El segundo, y tal vez más popular, consiste en que aquellas personas a las que les tocó el nino en la rosca de Reyes invitan a sus amigos a tomar atole y a comer tamales, y en lo que se refiere a este tema, Chiapas no se queda atrás en cuanto a la diversidad que en tamales existe y que podemos degustar en esta importante fecha, éstos pueden ser de bola, chipilin, de mole, o los hay de frijol envueltos en hoja de hierba santa.
Todo comienza con la rosca
Ahora bien, partir la rosca conlleva un compromiso para quienes encuentran dentro del pedazo que les tocó, la figura representativa del nino Jesús y ello significa convertirse en su padrino o madrina, obligación que ha de cumplirse precisamente el 2 de febrero.
Ser padrino o madrina del nino de la rosca, implica cuidar de él como lo hace cualquier padrino con su ahijado y esa obligación comienza por vestirlo.
El 2 de febrero, el nino es colocado en una canasta con flores y es llevado por el padrino y sus compadres - los duenos de la casa en donde se partió la rosca - a la iglesia en la que en una misa solemne, recibirá la bendición.
Después de la misa se retorna a la casa del ""nino"", donde se partió la rosca, para celebrar el acontecimiento con tamales y atole, como ya se mencionó, y claro, los gastos corren por cuenta del padrino.
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