"México * El Universal. Dibujan en la piel, en revistas y botellas, en cuadernos normales como los Scribe, en vasos de plástico, en papel. Dibujan con sangre y pelo humano, grafito, pluma Bic y marcadores indelebles, en Braille, con lápices y en la computadora. Dibujan como principio y fin de una obra, como maqueta y planteamiento, como medio para estructurar una pieza. Deforman las imágenes, toman prestado de la ciencia y la arquitectura. Lo hacen como ensayo y error, como instrumento para cuestionar. Y ante todo, dibujan por placer.
No le pasa a este arte lo que a la pintura que, para algunos, está en crisis. El dibujo se abre a cada rato nuevos caminos. Así lo confirma un grupo de artistas contemporáneos, mexicanos, que cuenta cómo trabaja con este medio y que crea obras -instalaciones, performances, videos, esculturas y pinturas- en los cuales el dibujo opera como principio, es uno de los medios, aunque no el fin único.
Héctor Falcón, Carlos Amorales, Jorge Méndez Blake, Dr. Lakra, Taka Fernández, Daniel Guzmán, Gabriel de la Mora y José Luis Sánchez Rull coinciden en que el dibujo está más fuerte que nunca y está presente en el arte contemporáneo. Es ""independiente y autosuficiente"", respetado y, con excepciones, no cae en la trampa de tendencias y estilos.
Para Carlos Amorales -quien exhibe en la galería Kurimanzutto la muestra ""El estudio por la ventana""- ""el dibujo es lo más próximo y directo a expresar un pensamiento, es como escribir"".
Esa idea la comparte Gabriel de La Mora, un creador que aprendió a dibujar antes que a hablar, que experimenta en este arte con pelo humano y sintético sobre papel, con papeles quemados, con sangre, con el dibujo borrado, en collages y en Braille. ""El dibujo siempre ha sido la técnica más pura y tradicional que ha existido y, para cualquier artista, la escritura y el dibujo van de la mano. Es una extensión de la escritura y viceversa; los dos van ligados y son la forma en que las ideas quedan plasmadas. Cuando dibujo cuestiono, defino y experimento"".
""El dibujo, desde los 70, ha sido el bravo espadachín que defiende al arte de la supuesta e irremediable pérdida del aura Benjaminiana"", afirma José Luis Sánchez Rull, artista y maestro de la Escuela La Esmeralda.
En las obras de Jorge Méndez Blake, el dibujo casi siempre funciona como parte de un sistema más amplio o es complemento de otras piezas. Así lo explica: ""En el dibujo puedo vaciar muchos tipos de información e ideas distintas en un solo espacio. Algunas veces es 'guía' para otras obras, como esculturas o instalaciones. Me interesa como un estado intermedio entre lo preciso y lo difuso. Entre lo real y lo utópico"".
Hay una amplia lista de nombres que los entrevistados citan como grandes dibujantes de la historia junto a los de creadores contemporáneos que sienten que innovan. Algunos ubican en sus preferencias a otros de los entrevistados.
Figuran, entre otros, José Clemente Orozco, Julio Ruelas, José Guadalupe Posada, Ernesto ""El Chango"" G. Cabral, Miguel Covarrubias, Otto Dix, Paul McCarthy, Francisco de Goya, Pablo Picasso, Lucian Freud, Eva Hesse, Gustave Doré, Gordon Matta-Clark, Joseph Beuys, Fernando Bryce, Daniel Guzmán, Carlos Amorales, Chris Burden, Francis Alús, Lygia Pape, Rembrandt, Max Ernst, Paul Klee, Francisco Toledo, Germán Venegas, Gilberto Aceves Navarro y los códices prehispánicos.
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