El drama del “Parque de los Roedores”

La pieza se presentará nuevamente este martes 28 de abril. Iván Lazaro/CP
La pieza se presentará nuevamente este martes 28 de abril. Iván Lazaro/CP

La cita fue a las seis de la tarde en el teatro Francisco I. Madero y la premisa era la de un montaje típico de escuela; los alumnos se enfrentarían al público tuxtleco presentando Colitas de algodón, el casi musical escrito por Roberto Duarte y Daniel Ferreira.

Los jóvenes actores invadieron el escenario como moscas, y me refiero a que literalmente utilizaron vestuario con el cual se pudo identificar al rey y la reina mosca, quienes fungirían como guías durante el desarrollo de la obra.

La historia

Con 15 actores en escena, nos encaminan en una trama que retrata la rivalidad entre las ardillas y las ratas, que a la vez son un reflejo de la sociedad moderna. Existen aristócratas, burgueses, proletarios y hasta paleros.

Desde el poder, Adivina y Yoyo controlan al pueblo por mero “mandato divino”. Entre la aparente inconsciencia del poder que ostentan, viven sus vidas preocupándose por banalidades, con comodidades e incluso con sirvientes a su mando. Mientras tanto, desde las coladeras, Rot, una rata idealista, descubre que vivir bajo la luz del sol no es un derecho de unos cuantos y que les han arrebatado la libertad.

En medio de este montaje podremos notar semejanzas con la clásica Calígula, además de referencias a la política mexicana, mientras vemos coreografías y canciones originales de Lex, un miembro del grupo.

El protagonismo de la obra se lo roba Ramona, quien no solo hace gala un buen dominio del escenario, sino que también conecta con el público y evidencia la evolución de un personaje que nos muestra que el poder y el “perreo” también pueden ir de la mano.

De los momentos musicales destacan las canciones de Adivina y el reguetón de Ramona; sin embargo, las dificultades técnicas complicaron la interpretación de otros temas. Todas las canciones fueron compuestas y grabadas por el mismo grupo, algo poco común en los montajes locales.

Otro dato interesante es la duración de la puesta en escena, superando la barrera de los 40 minutos convencionales. En perspectiva, ver a jóvenes de 20 años llevando una obra de más de hora y media que incluye canciones, coreografías y personajes relativamente complejos es un buen referente del tipo de educación que reciben en el Bachillerato de Innovación, Ciencias, Artes y Humanidades de Chiapas (ICAHCH).

La otra resistencia

Siguiendo el hilo de la obra, docentes y estudiantes del bachillerato aprovecharon la presencia de María Pilar, directora del ICAHCH, y de la diputada Alejandra Gómez Mendoza, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, para pedir que el bachillerato no sea cerrado.

Esto es en el marco de las denuncias y manifestaciones de padres de familia y maestros por presuntos actos de hostigamiento e insinuaciones del posible cierre del plantel. La petición también instó a las autoridades a abrir más escuelas en Chiapas con esta modalidad enfocada en las artes.

Si te perdiste la primera función, tendrás otra oportunidad este martes 28 de abril en el teatro Francisco I. Madero, en punto de las 18:00 horas.