El exorcismo de David Lynch

David Lynch, The Art Life, se estrena en cines el 31 de marzo. La nueva temporada de Twin Peaks puede verse en Movistar Series Xtra a partir del 22 de mayo. El festival Serializados Fest de Barcelona emite las dos primeras temporadas de la serie y el resto de su flmografía, del 19 al 22 de abril.

“Cabeza borradora (1972) ha sido la obra cinematográfica más bella que he hecho nunca. Todo en torno a este trabajo fue hermoso. Cada instante de ella, cada segundo”, dice David Lynch en el documental que lleva su nombre, con el subtítulo The Art Life.

Poco antes, tanto su padre como su hermano habían tenido con él la típica conversación del estilo: “David, deja esto, no te veo bien, estás haciendo cosas muy raras, mejor dedícate a otra cosa”. No lo hizo. Ahora confesa que la beca que le concedieron para estudiar cine, en 1971, lo salvó porque, de lo contrario, su vida sí se habría dirigido hacia el abismo.

David Lynch, The Art Life está dirigido por Jon Nguyen y Rick Barnes y producido por Sabrina Sutherland, productora de Twin Peaks (1990). Con una estructura de entrevista ininterrumpida, se centra más en su faceta de pintor que de cineasta.

Sin embargo, su obra plástica no es más que la excusa para conducir una narración que arranca en su infancia y avanza durante sus años de formación, trazando un perfil de su oscuro y retorcido cerebro.

En realidad, como cabría esperar de alguien que ha firmado títulos tan insondables como El hombre elefante (1980), Dune (1984), Carretera perdida (1997) o Mulholland Drive (2001), plantea más preguntas que respuestas.

Enternece escucharlo hablar de su padre, confesar que “mi mundo no era más grande que un par de calles” o narrar cómo una noche de tormenta volviendo de la escuela vio a una mujer en la carretera sangrando por la boca. Muy Lynch.