El monólogo El hombre que fingía orgasmos, con la actuación de Luigi Alfaro y dirección escénica de Isabella Elizondo, cerró su temporada de presentaciones de este 2018 en el foro La Puerta Abierta, el día sábado.
En entrevista con el actor Luigi Alfaro, destacó que con esta pieza que él mismo escribió se propone llevar a la reflexión a las personas a partir de cómo se construyen los hombres en “eso” que deberían ser o en aquello que un individuo desea; es decir, ver cómo se desarrolla el papel de hombre bajo las construcciones sociales actuales que han sido impuestas como un deber.
Comparte que lo intentan hacer mediante este performance es dar la oportunidad a las personas, principalmente a los hombres, de que hagan una reflexión sobre cómo han aprendido ese camino para ser “hombres” o cómo han aprendido a comportarse de tal manera, y cómo han explorado el tema de su propia sexualidad.
Explica que ellos tratan de “generar un cierto cuestionamiento sobre la masculinidad, porque se da por hecho que los hombres debemos o tenemos que ser de una manera y a lo mejor hay otras formas, las cuales tienen que ser descubiertas de forma personal”.
Sobre las maneras en que se puede ayudar a los hombres a descubrir esas posibilidades, el actor comentó: “Primero, hay que empezar por reflexionar sobre cómo se fue aprendiendo a ser hombre; luego, analizar qué cosas gustaron y que cosas no, y a partir de ahí ver qué hace falta por explorar en cada uno”.
Subraya que él no puede marcar una pauta a seguir porque ese proceso debe ser explorado de forma individual a partir de cómo se ha aprendido, de cómo se vive, y ya con esas herramientas encontrar la manera cambiar o de fortalecer un camino, porque actualmente hay muchos hombres que tienen grandes cuestionamientos.
Luigi compartió que una las posibilidades que le brinda el teatro para hablar sobre la masculinidad fue que esta disciplina permite mucho la identificación del actor con el espectador, “porque en esta obra lo que busca la directora es que haya mucha confrontación con el público, ya que se rompe por completo la cuarta pared y se hace que las personas den a conocer sus cuestionamientos”.
La obra lleva presentándose desde julio del 2017, las funciones se han realizado en San Cristóbal de las Casas, Ciudad de México y Tuxtla Gutiérrez. Este también es el primer trabajo en el que se involucran dos grupos teatrales: ArteSanaMente y Teatro Aquí y Ahora.












