"Verónica Huesca * CP. La trova es una moda en Tuxtla y no una corriente filosófica, comentó el cantautor Pedro Antonio Castaneda, alias ""El Juglar"", previo a su presentación en la Casa de la Cultura del ayuntamiento capitalino, en donde cada miércoles en punto de las 19 horas se llevan a cabo ""Las noches de trova"".
El filósofo de 45 anos, graduado en Texas y originario de Tamaulipas, continúa dedicándose a este género desde hace ya más de 20 anos, pese a la poca convocatoria que existe en la ciudad, propiciada por la falta de entendimiento hacia un pensamiento social y filosófico, y a la falta de espacios dignos para dar a conocer el género musical.
""Empecé a componer canciones en 1968, tengo 102 temas; las primeras eran de corte social, ahora como ya no es muy comercial el asunto de cantar así y hay que irse acomodando a los tiempos, pues he convertido mi poesía en temas amorosos"", explica ""El Juglar"".
Bajo el lema citado por Pedro Castaneda: ""Yo hago la poesía y mis canciones; si alguien coincide con ellas, bienvenido sea""; ha grabado tres discos de manera independiente, productos de la musicalización de tres poemarios de su autoría, el primero es ""Amor desolado"", el segundo ""Cuando te alcance el amor"" y finalmente ""Por si alguna vez te vuelvo a ver"".
""Actualmente estoy escribiendo unos poemarios cortos: el primero, titulado 'Amanecida', habla sobre la mujer con la que te encuentras cada manana y que te ensena a tomar el día con las manos; el otro es 'Companera', compuesto por 15 poemas tratados desde la perspectiva de la mujer que te lleva, que te ayuda, que trabaja contigo compartiendo tus suenos. Estos poemas los haré canciones y espero que las obras estén listas en dos meses"".
""A través del sol"", ""Realidad"" y ""Para cuando me haya ido"" son algunas de las canciones del ""Juglar"" que han sido bien recibidas por el público en la Casa de la Cultura. ""Las canciones son mías al hacerlas, pero la intención es que sean de todos, que se las apropien y que les sirva para reflexionar algo""; sin embargo, ""cuando un trovador canta, pocas personas le ponen atención. La trova no es una manifestación cultural que te permita tener espacios muy grandes, sino más bien debe darse de una manera muy íntima para que la gente te atienda y encuentre un sentido a tus letras"".
""Lo único que queremos como trovadores es contar con ese espacio para decir lo que pensamos y decirlo de la forma que hemos escogido"", solicitó el autor.
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