"Fabián Rivera * CP. ""Hablar de Enoch es muy difícil, porque él para mí tiene muchas facetas, como político, como médico, como poeta, como ser humano"", así se expresa el médico Guillermo Palacios López, quien fue uno de los mejores amigos del poeta Enoch Cancino Casahonda.
El poeta fue recordado del 6 al 9 de octubre, a través del Primer Festival de las Culturas, que tuvo como sedes el Parque Morelos Bicentenario, el Parque de la Juventud y el Centro Cultural ""Jaime Sabines"", en cuyo auditorio se realizó el Foro Académico para charlar y discutir algunos puntos sobre la vida y la obra del creador del ""Canto a Chiapas"".
De esta manera, Guillermo Palacios López participó la tarde del sábado 8 de octubre, en compañía del también médico Alberto Cancino Gamboa. Era la última cita del Foro Académico y el recinto contaba con muy pocos asistentes.
A pesar de ello, se abordaron pormenores acerca de la vida de Cancino Casahonda, quien además de la escritura, incursionó en ámbitos tan disímiles como la medicina y la política.
En entrevista, Guillermo Palacios comentó: ""En primer lugar, la amistad que tuve con Enoch se dio porque somos del barrio de San Roque, teníamos las mismas amistades.
""Disfrutábamos platicando de las partes de nuestro barrio, como El Rodadero; ir de excursión al Zapotal, a Cerro Hueco, al Parque Madero... todos esos lugares que se han perdido tanto"".
""Hace 40 o 50 años podíamos ir al río Sabinal, al río San Roque, donde los jóvenes y los niños podían acudir sin problemas. Esas bellezas que hemos perdido por no saberlas conservar"".
Como médico, Palacios López mantuvo una amistad profesional en la que él pudo constatar la otra faceta de Enoch: ""Él siempre trató de practicar medicina preventiva y no curativa. Que es como se debe hacer, prevenir y no curar"".
Asimismo, Casahonda colaboró de manera activa con él, en su curso por la política estatal y nacional; en el periodo de Juan Sabines Gutiérrez y en la LII Legislatura. Posteriormente, como presidente municipal de la capital chiapaneca, colaboró con él en PRI Municipal de Tuxtla.
""En su periodo -acota- dio muchos terrenos del municipio para crear nuevas colonias; en general, creo que hizo un buen papel"". ¿Y qué pensaba Enoch Cancino sobre los últimos tiempos de la capital chiapaneca?: ""Cómo el progreso nos iba alcanzando, y que como seres humanos perdíamos poco a poco los valores. Que a la par que progresábamos en la modernidad, íbamos perdiendo el sentido de conservar todo lo que naturaleza nos dio"".
El médico mantuvo la relación con el poeta hasta sus últimos días. Enoch Cancino, retirado de toda actividad, se dedicaba a escribir, según refiere. ""Seguimos siendo amigos, lo seguí frecuentando con mi familia. Era de mucha confianza para su esposa. Pude estar a su lado hasta los últimos momentos; él seguía demostrando mucha fuerza a pesar de las circunstancias"".
Fue en este momento cuando la cercanía del médico con el poeta se hace más notoria. Llegar a este punto del recuerdo es difícil para él y su familia, que lo acompaña. Lo toman de la mano, se le quiebra un poco la voz y prefiere no tocar más fibras tan sensibles. El cariño sigue latente a pesar de la ausencia.
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