El legado cultural del doblaje

El legado cultural del doblaje

Desde hace un año el mundo del doblaje en México ha estado en el ojo del huracán porque algunos, incluyendo el INE, han optado por usar IA, a la voz de un actor real, el tema llegó incluso a la Mañanera presidencial, y con este panorama ahora se está haciendo un documental sobre la importancia del oficio.

Jorge Porras, quien en 2021 dirigió El gran salto, sobre un corredor que buscaba la gloria olímpica, está empeñado en contar la historia de reconocidos talentos como Mario Filio (Obi Wan Kenobi en Star Wars), Beto Castillo (Dr. Strange) y Arturo Mercado (Simba en El rey león).

Por ello, a la par de su trabajo, está activa una campaña de recaudación de recursos que permitan terminar el largometraje documental titulado Nuestras voces. “El doblaje es una parte cultural esencial de México, los mexicanos crecimos con eso, sabemos quiénes lo hacen y cuando alguien hace la voz de otro personaje al que todos oyen, es algo que conecta universalmente”, señala.

Infravalorado

Para el realizador, más allá de los gustos del público y de quienes optan por consumir contenidos en su versión original, el doblaje, considera, ha permanecido durante años sin el debido reconocimiento. “Desde que Walt Disney trajo sus películas se hizo doblaje. Hay familias que siguen trabajando en él. A penas por las redes sociales se han ido conociendo un poco sus caras y ahora es tiempo de saber más”, abunda.

La polémica de la IA

El doblaje en México da empleo a cientos de personas. Tan solo la empresa Grande Studios México ha llegado a dar hasta 3 mil trabajos en un año. En julio pasado, una manifestación de trabajadores de la especialidad en contra del uso de la inteligencia artificial en su campo, brincó como tema a la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum.

El problema estalló porque el Instituto Nacional Electoral echó mano de la IA para reproducir la voz del fallecido Pepe Lavat en su tono de narrador de la serie Dragon Ball, para agradecer a votantes de las elecciones judiciales.

Su viuda reveló que cuando se comunicó con el Instituto, este sólo le dijo que demandara. Entonces la presidenta tomó el tema y ordenó a las instancias correspondientes revisarlo, con lo que se comenzaron reuniones con el gremio.

Recién se aprobaron las modificaciones en la Ley de Derechos de Autor, con los que cualquier uso de voz debe contar con el permiso del dueño de la misma (él o su familia) y a través de un pago por uso.

Para Porras, el documental también busca preservar la memoria de una profesión que enfrenta una transformación inédita. “‘Nuestras voces’ va de la historia de estas personas, de estas familias que se han dedicado por años al doblaje, algo que no es fácil y no cualquiera lo hace. El doblaje va más allá de si te gusta o no, logra que una película llegue a muchas audiencias que quizá no saben leer”, subraya.