Entre las 12 líneas y 1305 estaciones del Metro de la Ciudad de México –el cuarto más grande del mundo– existe un largo pasillo ambientado con iluminación eléctrica que ha logrado transportar al origen del universo a casi dos millones de personas cada mes.
Apenas empieza a amanecer y para algunos es día laboral o de escuela, pero el cielo nocturno de la estación La Raza envuelve a muchos usuarios, tanto a pequeños como adultos, y les cambia el rostro de sueño a sorpresa, al mirar el Sistema Solar y después transitar entre las constelaciones y los signos zodiacales.
Es el Túnel de la Ciencia, un verdadero museo situado debajo de esta impresionante urbe y sobre uno de los transbordos más largos del Sistema de Transporte Colectivo (STC), el principal medio de transporte para más de mil 600 millones de personas al año.
Jorge Gaviño Ambriz, director general del STC-Metro, comenta que por ese motivo es considerado el primer museo científico-cognoscitivo construido en instalaciones de un medio de transporte masivo en el mundo.
Esto significa que muchos han tenido la oportunidad de transitar sobre la estación La Raza, punto de coincidencia de las líneas 3 y 5, y voltear al techo para apreciar sin telescopio, los planetas, las estrellas, las galaxias y las constelaciones.
Así lo hizo José Floriano Lino, de 30 años, al recorrer el largo pasillo después de vender sus artesanías y regresar a casa. “Soy del Puebla y mirar de cerca el universo me causa una gran emoción, nunca había visto algo así y es muy interesante”, expresa.
También, con el pasaje del Metro, los usuarios tienen para disfrutar un recorrido museográfico de un kilómetro de largo en ambas direcciones, pues es un paso obligado para millones de personas.
Tan solo en este transbordo camina un millón 884 mil 607 usuarios cada mes, una cifra que lo hace el museo más visitado del mundo, puntualiza el funcionario capitalino.
Incluso, a diferencia de otros museos, el pasillo científico abre sus puertas los 365 días del año con más de 18 horas de servicio diariamente, por lo que sería inaceptable tener pretextos para no visitarlo.












