Hace cuatro años Carlos López Estrada no sabía bien qué estaba pasando con su carrera. El director, hoy nominado al Óscar por su cinta Raya y el último dragón, estaba en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato para presentar Punto ciego, su ópera prima, producción estadounidense completamente en inglés. “Lo que más me preocupaba era traducir lo que estaba escribiendo en guión a imágenes”, dijo en esa ocasión. “Ahora a ver qué sigue en mi carrera, creo ahora estoy en el momento donde debo estar”.
Ahí mismo, años antes, había mostrado Capital Cities: Kangoroo Court, un cortometraje de acción viva en el que los animales tenían cuerpos humanos. Carlos no es alguien a quien le asuste el medio audiovovisual, pues creció entre sets. Hijo de la productora Carla Estrada (El privilegio de amar y Silvia Pinal... frente a ti), desde pequeño demostró interés en la dirección.
A los 16 años, aún adolescente, decidió partir a Estados Unidos a estudiar en la Universidad de Chapman en Los Ángeles y luego incursionado en el mundo de la publicidad y los videoclips. “De este he aprendido mucho”, dijo en su momento su madre, quien le enviaba episodios de Silvia Pinal... frente a ti, para conocer su opinión. “Sabe mucho y lo más importante es que sigue siendo un niño sencillo, no pierde el piso”.
A sus 33 años, Carlos se convirtió en el primer mexicano en estar nominado al Óscar en la categoría de largometraje de animación, en la cual también compiten Encanto, Flee, Luca y Los Mitchell vs las máquinas.
En 2020 la revista Variety, una de las más influyentes en el mundo del cine, lo nombró uno de los diez directores a seguir en el futuro. Un año antes, luego de su paso por Guanajuato, fue nominado a los Director’s Guild of America precisamente por su filme que acaba de promover.
“Si me hubieran preguntado hace dos años (2018) de qué haría en el futuro, el último lugar que hubiera dicho era Disney, crecí amando sus películas, formaron mi niñez, creatividad e imaginación”, dijo en un encuentro del festival Pixelatl. “¿Cómo sucedió? No tengo ni idea”, subrayó entre risas. Y ahora va por el Óscar.











