Se podría decir que, a sus 29 años, Margot Robbie tiene casi todo: es millonaria, una celebridad hollywoodense, ha estado dos veces nominada al Óscar y su belleza es innegable.
Ahora, a punto de cumplir 30, se mete de lleno a producir y confiesa que, aunque siente que tiene una vida privilegiada, aún tiene miedos e inseguridades, mismos que, en lugar de deprimirla, la motivan a seguir haciendo mejor su trabajo y meterse cada vez más de lleno en la parte de la producción.
“Claro que todo el tiempo tengo miedo y siento presión de lo que hago o voy a hacer y creo que eso está bien. Sentir sobre tus hombros más responsabilidad solo hace querer mejorar, ser mejor actriz, involucrarte más en los proyectos y saber que las cosas a veces pueden no salir bien pero, entre más lo intentes, más lo perfeccionas”, dijo Margot en entrevista.
En su visita a México, este interés de la actriz australiana por querer mayor responsabilidad en los proyectos la llevó a producir Aves de Presa, donde se vuelve a meter en la piel de Harley Quinn, papel que le dio mucha popularidad en 2016 cuando estrenó Suicide Squad.











