La Secretaría de Cultura del gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), a través del Museo Nacional de Arte (Munal), reabrió el 2 de septiembre la sala 3 del recinto, ubicada en el segundo piso del antiguo Palacio de Comunicaciones y Obras Públicas, tras los trabajos de rehabilitación y restauración realizados en el espacio.
“Reabrir esta sala es devolver al público una parte fundamental de nuestra memoria artística. La restauración del espacio y la nueva lectura de estas obras permiten comprender cómo el color, la luz y los materiales novohispanos dieron forma a una expresión propia; conservar este patrimonio y hacerlo accesible es mantener viva nuestra historia”, señaló la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza.
La intervención permitió recuperar las ventanas históricas, la duela y los acabados de la sala, así como conservar elementos originales, entre ellos las carpinterías y uno de los plafones decorativos del edificio.
Exhibición
El nuevo recorrido reúne cuatro obras de mediano y gran formato: La incredulidad de Tomás y Cristo en la cruz, de Sebastián López de Arteaga (Sevilla, España, 1610-Ciudad de México, Nueva España, 1652), así como La Asunción de la Virgen y La Resurrección de Cristo, de Alonso López de Herrera, “El Divino” (Valladolid, Castilla y León, España, 1579-Ciudad de México, Nueva España, 1654).
Creadas durante la primera mitad del siglo XVII, las piezas permiten acercarse a un momento de transformación de la pintura en la Nueva España. Ramón Avendaño Esquivel, curador del Munal, señala que ambos artistas fueron “punta de lanza” de ese cambio, visible especialmente en el uso del color y la luz, así como en transformaciones que alcanzarían a generaciones posteriores.
La recuperación del espacio buscó que las pinturas y la arquitectura pudieran apreciarse en conjunto. Durante la primera mitad de 2026 se restauraron las ventanas que dan al exterior, se rehabilitó la duela y se realizaron trabajos de mantenimiento, pintura y acabados, respetando las características históricas del proyecto original de Silvio Contri.
A esta intervención se sumó una nueva propuesta museográfica, con un lenguaje contemporáneo que permite presentar las obras sin ocultar la carpintería histórica de la sala ni competir con la arquitectura porfiriana del recinto.
El proyecto contó con el apoyo del Programa Desarrollo de Arte y Cultura Banamex 2025 y con el acompañamiento de la Dirección de Arquitectura y del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam).












