"Verónica Huesca * CP. Inician los preparativos para la cena tradicional de Ano Nuevo, y con ello también se pone en marcha la superstición, que lleva a la realización de diversas actividades que se emprenden durante la noche del 31 de diciembre, mismas que, como dicta la creencia, proporcionarán amor, dinero y salud.
En México, bien es sabida la tradicional quema de una vela en forma de borrego la noche de Ano Nuevo, con el fin de obtener mayor dinero, o bien, el consumo de las doce uvas, una por cada deseo que se necesite cumplir, también está el barrer para despedirse de las malas vibras, entre otros rituales.
En el mundo, estas actividades costumbristas no se quedan atrás, aunque con algunas variantes; por ejemplo, en Venezuela, antes de que den las 12, las familias se reúnen y preparan la hallaca, un bollo de maíz, repleto de condimentos y relleno especial, que se regala a los amigos durante la víspera de Ano Nuevo. Es una forma de reafirmar la amistad y desear buena suerte.
En Alemania desafían al destino mediante la ""ceremonia"" del bleiglessen. Este ritual consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. El plomo se funde hasta hacerse agua y las gotas plateadas se vierten en un vaso cuando el alba despunta. El plomo líquido se vuelve sólido nuevamente y alcanza formas extranas que pueden predecir el futuro.
Por su parte, los hombres de Escocia festejan el Hogmanay, que consiste en prenderle fuego a un barril de madera y ponerlo a rodar por las calles con el fin de permitir el paso del nuevo ano. Además, después de medianoche, presentan su primer pie. A esa hora van a ver a sus allegados y les ofrecen un trago de whisky y un pedazo de pastel de avena.
Y sin duda, una de las celebraciones más conocidas es la de Nueva York, con su tradicional bola colocada en el Times Square, compuesta por 504 cristales que volarán por el aire a las cero horas del 1 de enero.
La creación es vista como un símbolo de ""esperanza por la paz"", según rezan los triángulos de que está compuesta su superficie.
En el Times Square se congregan miles de personas, y este ano se prevé que también lo disfruten más de mil millones de espectadores a través de la pantalla chica.
Sea cual sea el lugar desde donde se celebre, el objetivo de cada uno de estos rituales es la esperanza de vivir un buen ano, colmado de felicidad, y si alguno de estos actos resultan efectivos como dicen, un poco de ayuda no caería nada mal, zno?
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