El mundo mágico en el formalismo ruso

"En-na Krite * CP. El Kremlin alza sus cúpulas, el viento las acaricia y va descendiendo hasta formar remolinos, llega a los pies de la Plaza Roja. Con un disparo que atraviesa el silencio de la noche, deja Vladimir Maiakovski inconclusa su obra poética, la escarcha se tine de rojo; su obra, como la de Marcel Proust, sirven de cimientos a otros escritores para gestar el pensamiento formalista.

Surge como una escuela crítica en 1917, su propuesta es ver a la obra como el centro de su estudio, sin preocuparse por la historia o la vida del autor.

Vladimir Propp, representante de esta escuela, analiza las estructuras de cuentos folclóricos, en especial el mundo mágico de los duendes.

En su ""Morfología del cuento popular ruso"", explicó las características de los cuentos de iniciación, que tienen como finalidad superar un conflicto. El alcance del formalismo ha contribuido al pensamiento crítico actual. Como ejemplo, las obras de Tolkien, llevadas a la pantalla, donde los cuentos de hadas y de iniciación se entremezclan con nuestra realidad, demasiado materialista y escéptica.

Para tener una visión crítica, una luciérnaga nos entrega las nociones de las formas, tanto de las palabras como de las estructuras lingüísticas y literarias, facilitando nuestro camino por el mundo donde la realidad se hermana con la fantasía: la literatura.

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