"Verónica Huesca * CP. Un elemento fundamental en estas fechas decembrinas es el nacimiento que ya se puede ver en los hogares católicos. Según cuenta la historia, fue Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana, el iniciador de la tradición de los nacimientos, entre el ano 1200 y 1226. Se cuenta que siendo apóstol, recorría la campina cercana a la pequena población de Rieti en el invierno de 1223. La Navidad de ese ano lo sorprendió en la ermita de Greccio y fue allí donde tuvo la inspiración de reproducir en vivo el misterio del nacimiento de Jesús. Comenzó a construir una casita de paja a modo de portal, puso un pesebre en su interior, trajo un buey y un asno de los vecinos del lugar e invitó a un pequeno grupo de gente a reproducir la escena de la adoración de los pastores. La idea de reproducir el nacimiento, se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano. De los seres vivos se pasó a la utilización de figuras, ya sea de barro o de cerámica. También se cree que el primer nacimiento se construyó en Nápoles a fines del siglo XV y que estuvo hecho de figuras de barro. Carlos III ordenó que los ""Belenes"", como también se le llamaba al nacimiento, se extendieran y popularizaran por todo el reino itálico y espanol. Pero fue en América donde los frailes introdujeron las costumbres navidenas cristianas utilizándolas para la evangelización con gran efectividad, pasando la tradición de padres a hijos. El lugar más apropiado para colocarlo es debajo o a un lado del arbolito, ya que ambos se complementan.
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