Entre la intimidad de una peluquería, las relaciones marcadas por el deseo y una sociedad atravesada por el consumo y las apariencias, El papel preponderante del oxígeno, construye la historia de una mujer que busca sobrevivir en un mundo donde las relaciones humanas parecen estar condicionadas por el dinero, el poder y la necesidad de pertenecer.
¿De qué trata?
La novela sigue la vida de Rose mientras intenta abrirse camino en una sociedad marcada por el consumo, el dinero, el sexo, las apariencias y las desigualdades sociales. En la peluquería de Barrio Norte aprende las reglas de la feminidad de la época y también descubre cómo utilizar su sexualidad para conseguir lo que quiere.
Uno de los ejes importantes es su relación con los hombres y el sexo, pero el libro no los presenta de una manera romántica. Hay una mirada bastante cruda, irónica y desencantada sobre las relaciones humanas y sobre cómo el cuerpo puede convertirse en una herramienta de supervivencia.
Al mismo tiempo, la historia funciona como un retrato de la Argentina de los años 90, especialmente de la clase media y de la época del menemismo: el consumo, los productos importados, los viajes a Miami y Punta del Este y la sensación de prosperidad conviven con una realidad mucho más oscura, en la que los personajes están enfermos, adictos o emocionalmente asfixiados.
Por eso, más que una novela sobre el oxígeno, es una novela sobre la asfixia y las distintas formas de buscar aire: Rose intenta sobrevivir a su pasado, a sus relaciones, a su entorno y a una sociedad que parece ofrecer bienestar mientras debajo de esa superficie hay mucha violencia y vacío. Una reseña incluso la interpreta como un recorrido “de la muerte hacia la vida”.
A través de Rose, la escritora presentó mucho más que la historia individual de una mujer. La protagonista se convierte en una observadora y, al mismo tiempo, en una participante de una sociedad caracterizada por el consumo, las diferencias económicas y la búsqueda constante de reconocimiento.
El Buenos Aires que aparece en la novela es el de los años 90, una época en la que el crecimiento del consumo y la apertura económica convivían con profundas contradicciones sociales.












