La noche del martes se detectó un meteorito que fue perceptible por momentos en diferentes partes del país y luego se destruyó en el aire. José Franco, doctor del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, explicó la frecuencia con que se presentan este tipo de fenómenos y las razones de que no tuviera repercusiones sobre la Tierra.
Primero aclara que las conocidas como estrellas fugaces en realidad no lo son. “Son piedras u objetos que penetran a la atmósfera de nuestro planeta, atraídos por la gravedad, al entrar a una altísima velocidad, provoca fricción, lo que las vuelve incandescentes, luego se evaporan”, indicó.
Las estrellas fugaces de mayor tamaño son conocidas como “meteoritos”, nombre que se le da a piedras y objetos que no forman parte de la atmósfera, como la basura espacial. “Mientras más grande es el objeto que penetra, mayor la posibilidad de que uno de sus fragmentos logré impactar en la superficie de la Tierra”, explicó el catedrático de la UNAM, quien indicó que el meteorito visto este 18 de febrero debió ser de “tamaño modesto”, y que no se sabe si tocó o no a la Tierra, pues a veces se evaporan en su camino.
Dijo que los NEO (near Earth object, por sus siglas en inglés) son objetos que tienen trayectorias cercanas a la Tierra, por lo que en 1970 se impulsó una iniciativa para estudiarlos. Hoy existen esfuerzos internacionales de varios grupos, conformados por los países que han lanzado satélites, que a lo largo de los años han elaborado listas muy completas tanto de los objetos de la basura espacial como de los NEO, pero México no es parte integral de ninguno de ellos.
Investigadores mexicanos no forman parte de estas investigaciones, pero han podido nutrirse de las listas elaboradas por rusos, estadounidenses y europeos. Estas listas tienen la finalidad de ampliar la claridad respecto a qué objetos podrán penetrar a la atmósfera terrestre, “algunos de ellos pueden ser peligrosos”, por lo que es importante hacer frente a la posibilidad de que se aproxime un asteroide de una masa suficientemente grande, detalló.
Para el investigador no hay relación entre el lanzamiento de un cohete en la Guyana Francesa y el avistamiento del martes, “lo más probable es que se tratara de una piedra que penetró la atmósfera”, por lo que exhortó a la gente a despreocuparse por estos fenómenos que, en realidad, son muy comunes.
El Centro de Estudios para Objetos Cercanos advierte que por ahora no hay asteroides con posibilidades significativas de impactar la Tierra.











