El reto de encarnar a Virginia de la Mora joven

Quizá nadie haya visto tantas veces la primera temporada de La Casa de las Flores como Isabel Burr, a quien en la nueva entrega, le toca interpretar a una joven Virginia de la Mora, que popularizó Verónica Castro.

La actriz de Señora Acero y Médicos tuvo la misión de encarnar a una Virginia liberal, quien iba contra las reglas establecidas, a pesar de haber sido criada dentro de una familia de alcurnia. La historia se ubica en 1979, cuatro décadas antes de la anécdota conocida por el público.

“Tuve que ver muchas veces la serie inicial para entender la psicología del personaje de Verónica, saber por qué era así a raíz de las decisiones que tomó en su juventud y terminar siendo esta matriarca dura, que le interesaba el que dirán.

“Tuve que ver sus movimientos, entender cuáles podían haber sido años antes y su forma de pensar, para llegar a ser todo lo que la gente conoce”, recuerda Burr.

Durante cuatro meses, junto con Manolo Caro, el director y creador de La Casa de las Flores, se dedicó a darle esfericidad a esa Virginia de la Mora, cuyo papel de madre, recaerá en Rebecca Jones (La vida en el espejo).

“Se va a ver a una Virginia que no tomó la mejores decisiones de su vida, las disfrutó mucho, pero todo en la vida tiene consecuencias”, agregó. “Esta nueva temporada y última se cierran círculos, hay también muchas intrigas como sobre quien fue el papá de Paulina (Cecilia Suárez)”.

Es la segunda ocasión en que la entrevistada y primera actriz tienen cierta relación. En la serie Hasta que te conocí, sobre la vida de Juan Gabriel, le tocó encarnar a Castro. “Pero aquí no era imitarla a ella sino seguir a Virginia de la Mora, el reto era no hacer un cliché de eso”, indica.

La ropa que usaron los actores, revela Burrs, es original de la época, no reediciones actuales.