El riesgo de calcar a Hollywood

El formato de la serie es un clásico en el entretenimiento estadounidense, pero en México, aunque se hace televisión desde hace 70 años, este no tiene más de dos décadas. Por eso, en ocasiones, las televisoras nacionales buscan emular éxitos anglosajones, aunque en su mayoría con poco éxito.

TV Azteca ha sido una de las principales compañías en apostar por traer al país formatos probados en Estados Unidos con un resultado disparejo. The nanny, Who’s the boss y Brothers & Sisters son algunas apuestas que ha reversionado, buscando ganar al público, pero ninguna ha pasado de la primera temporada.

Ahora, la televisora vuelve presentando Supertitlán, una versión nacional de Superstore, protagonizado por America Ferrera y que en voz de sus nuevos protagonistas, esta vez el show captará la atención de los mexicanos por el trabajo de tropicalización que se hizo, algo que antes no se había logrado.

Para Fidela Navarro, CEO de Dopamine, productora encargada, a diferencia de otros intentos por adaptar populares series a versiones nacionales, Supertitlán, está basada en un show exitoso, pero la conversión al contexto e idiosincrasia nacional será lo que la haga del agrado del público y llegar a más de una temporada. “Tiene un tono diferente al que estamos habituados a ver en tv abierta, es más fársica, estridente; nuestro tipo de comedia es distinta. Queremos reírnos viéndonos reflejados en algo que es nuestro”, dijo.

Supertitlán es la primera adaptación de la serie de NBC y en sus 48 episodios narra los retos y aventuras de un grupo de empleados en una tienda en Tacubaya, Ciudad de México. Juan Ugarte, uno de los protagonistas de esta versión, explicó que además de contar con una tropicalización, mezclan las ventajas de las series estadounidenses con la temporalidad de los programas en la televisión abierta nacional, transmitiendo los episodios de lunes a jueves.

Hace años, cuando se traían este tipo de programas, se buscaba copiarlos como calca, y lo más importante ahora es que se busca captar la esencia de la historia pero dándole el toque mexicano, desde cómo hablamos hasta las situaciones que son muy nuestras. Mientras el público decide si adopta a Supertitlán, vale la pena recordar algunos de los otros remakes que no corrieron con la mejor suerte.

The nanny

En 2007 Lisset y Francisco de la O protagonizaron la versión mexicana del sitcom que llevó a la fama a Fran Drescher; únicamente tuvo una temporada de 24 episodios. La historia se basó en las primeras dos temporadas de la original, pero con un lenguaje local.

Grey’s anatomy

En formato de telenovela, A corazón abierto, protagonizada por Sergio Basáñez, fue una adaptación de la telenovela homónima que, a su vez, se basó en la serie médica de Shonda Rhimes, teniendo como guionista a Fernando Gaitán (Yo soy Betty, la fea). Entre 2011 y 2012 tuvo 138 capítulos.

Desesperate housewives

Lucía Méndez encabezó el elenco de Amas de casa desesperadas, versión estadounidense de Desperate housewives, pero para el público hispano. La adaptación solo contó con 23 episodios mientras que la origina, tras ocho temporadas, alcanzó los 180 transmitiéndose entre 2004 y 2012.

Brothers & sisters

La serie protagonizada por Sally Field llegó a México en formato de telenovela, con Sergio Basáñez y Anette Michel a la cabeza. Debido al formato, la original contó con cinco temporadas y 110 episodios mientras que el remake tuvo 105 capítulos.