El robo hormiga atenta patrimonio

"México * Agencias. El saqueo ""hormiga"" de piezas arqueológicas es una de las principales causas de dano y pérdida del patrimonio histórico de esta zona del Mundo Maya, reveló el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Fernando Robles Castellanos.

El especialista reconoció que para el INAH es imposible vigilar los más de tres mil sitios arqueológicos que hay a lo largo y ancho del territorio estatal.

Eso facilita que algunas personas sin ningún tipo de miramientos se dediquen al saqueo de sitios arqueológicos. Es una realidad que existe un mercado muy amplio y que paga muy bien por piezas originales de la antigua civilización maya.

De igual manera, continuó, el misticismo y misterio que aún envuelve a la cultura maya, hace que muchas personas crean que todavía es posible encontrar oro en las zonas en donde habitaron los antiguos pobladores de estas tierras.

De tal modo que hacen ""boquetes"" en los sitios o excavaciones para tratar de encontrar tesoros y algunos han fracasado, pero otros sí han dado con entierros en donde además de restos óseos encuentran algunas piezas de valor histórico.

""Hablamos de productos de jade, conchas, vasijas y cerámicas que en muchos casos van a parar a coleccionistas que pagan muy bien por esas piezas y aunque no es oro, tienen valor y alimentan el saqueo"", precisó.

El investigador indicó que el reciente caso del cubano-estadounidense Raphael Cosme, quien fue detenido con varias piezas arqueológicas de gran valor artístico en el aeropuerto de Mérida, es un claro ejemplo de las dimensiones que ha tomado el saqueo en la entidad.

Este problema, desde luego, no es exclusivo de las zonas arqueológicas de Yucatán. Por mucho tiempo se ha venido observando en muchas otras en las que la vigilancia no ha podido ser todo lo rigurosa que debiera. También se da el caso de la escasa preparación e ignorancia de muchos pobladores, que cuando encuentran algún vestigio arqueológico prefieren ocultarlo o, directamente, traficar con él.

En cuanto a las zonas arqueológicas que sí son vigiladas por el INAH, como el caso de Chichén Itzá, Uxmal, Dzibilchaltún, Ek Balam, Oxkintok, entre otros, el investigador aclaró que éstas no enfrentan grandes saqueos pero sí tienen otro tipo de problemas como que las raíces de los grandes árboles impactan las estructuras, la invasión de ganado en la zona y la extracción de piedras que son usadas como material para construcción.

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