El rock del Vive Latino

"México * Agencias. Tras diez ediciones, el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino puede jactarse de haber llegado a su madurez. La mezcla de bandas participantes, en donde los grupos experimentados compartían espacio con las jóvenes promesas, logró que esta nueva jornada complaciera gustos musicales.

A pesar de esto, bandas de amplia trayectoria como ""Molotov"" y ""Los Fabulosos Cadillacs"", fueron quienes hicieron suyo el escenario.

Primero fue la banda integrada por Tito en la voz, Randy en la batería, y Micky y Paco en el bajo, quienes demostraron por qué son considerados una de las bandas mas influyentes de la época.

Desde su aparición a las 20:15 horas, el cuarteto mexicano dejó que sus canciones convirtieran en una fiesta el festival.

""Frijolero"", ""Me convierto en marciano"", ""Puto"", ""Amateur"" y ""Mátate Teté"" fueron algunas de las rolas que sonaron, para dejar todo listo al acto estelar, ""Los Fabulosos Cadillacs"".

En ese momento, y quizá como un reto a los asistentes, la lluvia arreció. Los impermeables aparecieron pero la gente se mantuvo estoica pese al retraso de casi media hora de la banda argentina.

En cuanto sus siluetas se divisaron en el escenario, los casi 70 mil asistentes se apilaron en torno al escenario.

Entonces llegaron temas como ""León Santillán"", ""Mi novia se cayó en un pozo ciego"" y ""El genio del dub"".

Difícil resultaría tratar de elegir una canción por sobre el resto, pues la agrupación comandada por Vicentico, en la voz, y Flavio Cianciarulo, en el bajo, logró una mezcla de sus producciones discográficas que enloqueció a la gente.

""El aguijón"", ""Padre Nuestro"", con arreglos nuevos, ""Saco Azul"" y ""Siguiendo a la luna"" no hicieron más que enloquecer a la gente.

Justo cuando empezaban a sonar los primeros acordes de ""Calor en la ciudad"", la lluvia dio un breve descanso a la gente que de ese modo cantó a todo pulmón ""V Centenario"" y ""Calaveras y diablitos"".

Después de ""Mal bicho"", uno de sus éxitos más celebrados, Vicentico se dirigió a la gente: ""Estamos ridículamente agradecidos. Quizá nos veamos en 20 anos; por lo pronto queremos que estemos juntos, que juntos busquemos el mayor poder de estar unidos"".

El reloj ya marcaba las 22:50 horas cuando el grupo se despidió por primera vez sólo para regresar unos minutos después con ""Matador"" y, poco después, con la que fue, quizá, la mayor sorpresa de la noche, al subir Andrés Calamaro para cantar con ellos un par de estrofas de ""Yo no me sentaría a tu mesa""

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