De acuerdo con Faisy, conductor del programa de televisión Me caigo de risa, durante esta pandemia el show se convirtió en una terapia para la convivencia y el entretenimiento familiar, tanto que los juegos se han viralizado en las redes sociales y han llegado a diferentes partes del mundo.
“Enterarnos de la pandemia fue difícil, primero porque recibíamos como 360 personas en el foro y nos divertíamos, el público formaba parte de los juegos y se subía al escenario y de repente tener nada más a 60 personas, con mascarillas y cubrebocas, pues sí nos hace ver todo de manera diferente”, ahonda.
Por otro lado, comenta Mauricio Castillo, director de escena, la situación sanitaria obligó al programa a buscar nuevos juegos que implicaran menos contacto físico y a implementar un estricto protocolo de higiene.
“Quitamos algunos de los juegos que antes teníamos y donde había más contacto, ahora tenemos juegos que son de acción, como el de un resorte en donde se tienen que separar; sí tenemos algunos en donde se sigue bailando y hay un poco de contacto, pero tenemos estrictas medidas de higiene”, explica.
A pesar de todas las dificultades que atravesó la producción por la crisis sanitaria, celebran que pudieron grabar la séptima temporada, la cual se estrena el 1 de febrero y se podrá por el canal 5 de televisión abierta, de lunes a jueves a las 20:00 horas.
“Hemos evolucionado en siete años, tratamos de salir de nuestra zona de confort, más en esta pandemia, que es una oportunidad que se nos dio”, señala Faisy.











