"Fabián Rivera * CP. Hoy martes 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Teatro. Institucionalizado en 1961 gracias a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (Unesco), se proclamó con la esperanza de que el teatro y sus expresiones artísticas fueran motivo de hermanamiento en un panorama poco alentador: el mundo curaba entonces sus heridas de la Segunda Guerra Mundial.
Para este año, la Unesco designó al histrión John Malkovich para dirigir el mensaje anual que dicha institución emite con razón de esta fecha: ""Que su trabajo sea convincente y original. Que sea profundo, conmovedor, reflexivo y único. Que nos ayude a reflejar la cuestión de lo que significa ser humano y que dicho reflejo sea guiado por el corazón, la sinceridad, el candor y la gracia. Que superen la adversidad, la censura, la pobreza y el nihilismo, algo a lo que, ciertamente, muchos de ustedes estarán obligados a afrontar"".
En diversas partes del mundo este día se celebra realizando una muestra de los exponentes más representativos de esta disciplina.
En el caso de nuestro estado, se realiza desde el domingo 25 de marzo la Segunda Muestra Estatal de Teatro, en la que participan compañías de Comitán de Domínguez, San Cristóbal de Las Casas, y por supuesto, Tuxtla Gutiérrez.
Compañías como ""Confines Teatro"", ""Colectivo Teatro"" y ""Vámonos Teatreando"", compartirán el escenario del Teatro de la Ciudad ""Emilio Rabasa"", en la capital chiapaneca, hasta el día de hoy, martes 27 de marzo.
Este tipo de eventos son necesarios, dado que es posible tener un panorama de lo que actualmente se realiza en la materia. Las compañías teatrales y el público son los más agradecidos.
Contar con compañías independientes de teatro indica un panorama ciertamente saludable de esta disciplina, que al igual que diversas instancias artísticas, sobreviven gracias al ímpetu y la pasión de quienes lo practican. Pero no todo es miel sobre hojuelas: el hecho de que existan no indica que las autoridades culturales funjan como su principal respaldo.
Una parte importante, además de las producciones, es el teatro escrito por autores chiapanecos, faceta poco conocida de la literatura producida en el estado. Es una cuestión que amerita una revisión exhaustiva y con fundamentos, que reivindique y redescubra los tesoros literarios con los que se cuenta en Chiapas (los cuales, por desgracia, muchas veces siguen -y seguirán- enterrados en el olvido).
Un estudio de este tipo, que merece la atención es ""Teatro chiapaneco. Antología (1772-2011)"", trabajo realizado por Mario Nandayapa.
El escritor y académico realizó este trabajo compilatorio que pretende, en sus palabras ""recrear un género de la tradición literaria chiapaneca, entendiéndola como permanente fluir en la memoria de la escritura.
""Se trata de trazar un mapa del teatro escrito en Chiapas para acceder al conocimiento de un lugar, lo cual equivale a ordenar los movimientos, a saber por qué el brazo roza el aire o la pierna cae del vuelo"", comenta.
Fue tras varios años de investigación que el producto finalmente se consolidó en un libro cercano a las 600 páginas. Teatro histórico, teatro costumbrista, teatro de muñecos e indígena, así como el teatro contemporáneo, son los apartados principales de este acucioso estudio, que ofrece un recorrido por más de dos siglos de literatura chiapaneca.
A pesar de que el título en cuestión fue gestionado desde el 2011 a través de la Secretaría de Educación del Estado de Chiapas (el texto, cuyas pruebas finas están en poder de Nandayapa), la institución no ha dado una respuesta efectiva sobre la impresión del libro, cuya existencia se limita a documentos electrónicos.
""No sabemos qué haya sucedido -dice Nandayapa en entrevista-, pero el libro aún se mantiene inédito. Lo ideal era tenerlo en estos días y darlo a conocer en una fecha tan importante como el Día Mundial del Teatro"".
La publicación del libro, que cuenta con ilustraciones del artista plástico Manuel Suásnavar, premio Chiapas en Artes 2011, se realiza de acuerdo al Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (Acta de París del 24 julio de 1971 y enmendado el 28 de septiembre de 1979); no tiene fin de lucro y su divulgación es plenamente educativa y cultural.
Mario Nandayapa, dedicado a la investigación y a la docencia, considera que el ""Teatro chiapaneco. Antología (1772-2011)"" es un trabajo que merece la atención de las autoridades encargadas de la publicación. De esta manera, indica que su labor no tiene otro fin que difundir la cultura, ""y reconocer el enorme legado cultural de Chiapas"".
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