"Sara Regalado * CP. Luego de una ocupación de siglos, China no ha otorgado la autonomía política al Tíbet. No es nada nuevo, la mayor parte de la libertad religiosa ha sido restituida, siempre que los lamas no cuestionen el derecho de China a gobernar al Tíbet.
El Tíbet es una región autónoma del suroeste de China y está conformada por un conjunto de tierras de gran elevación, rodeada de las cordilleras de mayor altitud de la Tierra, como el Monte Everest.
Actualmente, como expresa el monje tibetano Geshe Gyaltsem, aunque China dice que hay libertad en esta tierra que han ocupado, realmente no es así: ""No se tienen derechos humanos, no hay libertad religiosa; sí hay monasterios, hay monjes, pero no se puede estudiar. Sólo cuando llegan a aquellas tierras turistas o visitantes importantes les muestran un lado bonito del sistema, pero es un lado falso"".
La figura máxima para los tibetanos, el Dalai Lama, no puede estar en su tierra, los propios ocupadores no permiten su retorno. ""Se quiere el regreso de Dalai Lama, pero China no lo permite porque tiene miedo, temen que suceda lo que sucedió en Polonia, una tierra comunista que después de la visita del Papa Juan Pablo II se transformó"", añade.
A pesar de que Dalai Lama es la cabeza tanto del sistema político como del religioso, a partir de él corre una pirámide que divide los asuntos de Dios de los del hombre. Es decir, el budismo tibetano propone un estado laico, como afirmó Gyaltsem, pero no deja de lado un principio: ""Los políticos deben estar formados espiritualmente para que sepan manejarse con valores, para que sepan discernir entre el bien y el mal"".
El fin de los tiempos
Ante las reacciones que la tierra está teniendo después de que el hombre se ha encargado de consumirla, como los recientes terremotos, erupciones volcánicas, lluvias torrenciales y desbordamiento de ríos, todas las doctrinas han volteado a revisar su concepción sobre la muerte y sobre el fin del mundo. Respecto al tema, los tibetanos poseen una profecía que afirma que será una tercera Guerra Mundial la que acabará con la vida en el planeta. ""Esta guerra será nuclear; sin embargo, el mundo ya es demasiado peligroso, yo creo que ese fin del que todas las doctrinas hablan ya está empezando, tenemos muchísimos problemas"", afirma Geshe Gyaltsem.
Frente a este panorama, el monje habla de la confianza en Dios, de la meditación, y de la oración: ""Finalmente los valores que se manejan en todas la religiones son los mismos, se habla del amor, de la compasión, del respeto. Si hay muchas religiones es por la diversidad de interpretaciones y formas de concebir lo metafísico"".
Bien por dentro
y por fuera
Con respecto al equilibrio humano, los budistas tibetanos afirman que estar bien mental y espiritualmente también traerá un bienestar físico. ""Todas las enfermedades vienen de la mente"", dice el doctor tibetano Egyen Dorji, quien se ha dedicado a especializarse en la medicina de su tierra, con el respaldo de un método que se ha utilizado por más de dos mil años.
Este método es a través del pulso, en donde se refleja el estado de los cinco órganos vitales: hígado, corazón, riñón, vesícula y pulmones. ""En el pulso se puede saber el estado de cada órgano, de cada víscera, se puede determinar qué tan severo es el daño. Sin ningún tipo de análisis clínico se puede determinar cuál es la enfermedad que se padece, y la cura va a ser cien por ciento natural, con tratamientos a partir de plantas"", explicó el médico.
Doctrina
El budismo tibetano no se limita a buscar la liberación personal, sino que tiene como finalidad expandir la sabiduría lograda y enseñar el camino a todos los seres. Ésta idea ha llevado a los monjes tibetanos a realizar la Gira Mundial por la Paz. El grupo permanecerá en Chiapas hasta el 4 de julio y se puede tener contacto con ellos a través del teléfono 6001933.
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