"Verónica Huesca * CP. El 1 de diciembre se inauguró la exposición pictórica de Reynaldo Velásquez Zebadúa llamada ""El Vía Crucis"" en el Centro Cultural Ex Convento de Santo Domingo, ubicado en pleno corazón de Chiapa de Corzo.
En la serie de 14 estampas, como les llama, Reynaldo recrea desde su perspectiva como artista plástico, este acontecimiento histórico y bíblico, desde el juicio hasta la resurrección.
Más que hablar sobre el objetivo general de las tendencias del autor, él prefiere mencionar los trabajos realizados, sobre todo en los que ha probado cierta autenticidad.
""Esta obra fue realizada para calmar una inquietud bien antigua en mí y no pensar en el camino al calvario como un simple drama que comienza con el juicio y concluye con el sepulcro. El proceso de la muerte de un ser humano merece cierta reflexión, la cual parece ser la que oficia realmente el conjunto de estampas llamadas 'Vía Crucis'"", menciona Velásquez.
Así, estas estampas son una verdadera reflexión pictórica acerca del proceso de destrucción humana, lejos ya del juicio que le precede y, desde luego, sin el dogma de la resurrección que ha de continuar.
La serie está conformada por 14 estampas que hablan simple y llanamente sobre la muerte de un individuo atado, cuyo material utilizado para la correspondiente representación le recuerda aquel con que se escribían las notas musicales del siglo XVII.
""La muerte, según la metáfora cristiana de la reforma, era una especie de ceremonia que significa el ciclo agrícola, es decir, cosechar el fruto, desnudarlo de su carne, obtener la semilla, esperar a que se seque y sembrarla"", explica.
Enterrarla era esperar el nacimiento de la tierra (la resurrección), por lo tanto, según este entendimiento, la muerte de Cristo no es un drama, sino un acontecimiento gozoso.
Por esta razón, los poetas que escribían este tipo de obras preferían concluirlas con alabanzas festivas en las que parecían prever la recuperación del grano a través de la nueva planta.
""Aprovechando esta idea he desviado la atención de mis imágenes, del asunto concreto hacia una meditación racional; me temo que a veces apasionada y, en lo posible, coherente en su continuidad. Aclaro que hay algunos cambios esenciales, por ejemplo: el primer cuadro, que es 'La sentencia a muerte', lo cambio por otro más general pero acertivo, 'El juicio', y otro cambio aparente es el de 'Jesús despojado de sus vestiduras', 'La crucifixión', 'Muerte en la cruz' y 'El descendimiento'"".
""Creo que el cambio es perfectamente comprensible dado que son momentos diferentes de una misma acción, así como la forma de cerrar un ciclo perfecto, por eso repetí los extremos realizando cuadros gemelos invertidos y apareé los centrales como la rima de un cuarteto de poesía, repetí el dibujo y desprendí la cabeza para edificar la muerte; el final es 'El sepulcro'"".
Las tres caídas también representan una cierta secuencia: la primera significa la caída en una tentación de naturaleza pasional; en la segunda es la práctica de una relación sexual, y la tercera es la corrupción de todos los vicios, la dependencia.
La exposición permanecerá todo el mes de diciembre.
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