Entre la incertidumbre actual generada por los conflictos entre países, Elena Rose busca resaltar un discurso distinto al de los políticos: el de la fe. Con su álbum debut Bendito verano y su gira Alma, que actualmente la tiene en México, la cantante revira el género urbano con letras dirigidas a Dios. “No hay nada más popular que el amor de Dios, somos un reflejo de él y de alguna u otra manera es algo de lo que nuestras almas siempre van a tener hambre”, dice en entrevista.
Tras siete años, decidió lanzar su material propio enfocándose en la empatía y el amor. “Es obvio que el mundo lo necesita en estos momentos ?en los que hay tanta guerra y discordia; uno está protegido en casa, pero salir al mundo hoy en día con ese mensaje es algo que a mí me llena el alma, porque sé que hay muchas personas que necesitamos oírlo”, enfatiza.
Pide por Venezuela
Rose nació en Miami, pero alternó su adolescencia entre EE. UU. y Venezuela, en este último país nacieron sus padres y lo considera su hogar. Con la detención del expresidente Nicolás Maduro y la intervención estadounidense, la joven reconoce que tiene sentimientos encontrados. “Es muy agridulce por la incertidumbre que aún nos depara, pero es un gran respiro poder saber que hay un primer paso hacia limpiar la oscuridad que teníamos. Yo no pensé vivirlo tan pronto, pero le he pedido a Dios todos los días de mi vida que Venezuela pueda ser libre”, expresó.











