Una fuente declaró a US Weekly: “Ella está al final de su cuerda. Pensó que todo esto eran solo unas uvas agrias de parte de algunos enemigos. Pero no es algo pasajero, los golpes siguen llegando”.
Todo se remonta a cuando el comediante T. Porter convocó a sus seguidores en Twitter, y que habían tenido relación laboral con ella, a contar sus malas experiencias con DeGeneres. Porter la calificó como una de las personas “más malvadas del mundo”, ya que, según los testimonios, la diva fue grosera, desagradable y déspota con ellos.
Los últimos ataques a DeGeneres han sido por parte del staff del programa, quienes primero se quejaron de que por la suspensión de grabaciones del show les bajaron el 60 % de su salario, y para que Ellen hiciera sus transmisiones desde su casa, contrató personal externo.
La fuente de US Weekly mencionó que el mayor y único apoyo de DeGeneres es su esposa Portia de Rossi, en quien se refugia ante toda esta polémica.











