La Cabeza Maya, punto de referencia al poniente de la capital, sufre las consecuencias de las expresiones urbanas. La fuente a un costado tampoco se salva: es simplemente un basurero. Falta de civilidad y demasiada tolerancia, lo cierto es que la imagen urbana y el cuidado del mermado patrimonio arquitectónico de la ciudad parecen no preocupar a las autoridades. F. R. CP











