San Luis Potosí es cuna de grandes celebridades de la farándula; resalta el caso de la potosina Emma Roldán, quien se inició en la actuación en el cine mudo de Colombia y más adelante apareció con los filmes sonoros en México y alcanzó a formar parte de los elencos de las telenovelas.
Roldán conoció el mundo del espectáculo desde muy chica, nació en 1893 en la capital potosina; sus padres eran dueños de un hotel ubicado frente al Teatro de la Paz, lugar donde conoció a Pedro Jesús Ortega, un artista de una compañía de teatro infantil con quien se casó y tuvo dos hijos.
Aparentemente no le gustó la vida de los actores teatrales y decidió divorciarse de su pareja y regresó junto a sus herederos a la casa de sus papás en San Luis.
En su biografía destacan que cuando llegó a la ciudad una compañía teatral llamada Esperanza, algunas de sus integrantes invitaron a Roldán a trabajar ahí. Por lo que comenzó bailando con las segundas triples. La compañía viajó a Cuba y es en este país en donde conoció al actor y director Alfredo del Diestro.
Se casaron y ella decidió retirarse de la compañía para vivir con Del Diestro en Colombia, en donde tenía una empresa de ópera y teatro en la que Emma aprendió actuación. Esto les permitió a ambos trabajar para las compañías de María Tereza Montoya y Virginia Fábregas García, ambas leyendas del teatro.
Fue en Colombia donde apareció por primera vez en la pantalla grande. Su debut ocurrió en 1922, en la película muda María. Antes de hacer carrera en la industria del entretenimiento México se fue a residir a Hollywood. En la meca del cine internacional colaboró en algunas películas sonoras en idioma español, como Soñadores de Gloria (1930), El impostor (1931) y ¿Conoces a tu mujer? (1931).
Su participación en el cine en México
La primera cinta mexicana en la que el nombre de Emma apareció fue en El anónimo (1931) de Fernando Fuentes. A partir de ese momento, la actriz potosina fue recurrente en el elenco de las mejores cintas del Cine de Oro en México; algunas de las más destacadas son Allá en el Rancho Grande (1936), Bajo el cielo de México (1937), La Adelita y Los millones de Chaflán (ambas realizadas en 1938), La casa del ogro (1939), Los hijos de María Morales (1952), El rey del tomate (1962) y La pasión según Berenice (1975).











