Emprendió una vida sobre hielo

"Sara Regalado * CP. La magia del circo y el dinamismo que da una pista de hielo fue lo que motivó a Rodrigo Roncalli para emprender una aventura con un show que uniera su interés y su talento como cómico. Salido de una familia circense, hace cerca de tres años se embarcó en la aventura de montar el espectáculo que hoy lleva su nombre: ""Roncalli on ice"".

Después de trabajar en un show tradicional al lado de personajes como ""La Chilindrina"", ""Lalo y Lagrimita"" y ""Cepillín"", a Rodrigo le llegó esta propuesta de montar un espectáculo sobre hielo en el que no sólo hubiera patinaje o baile, sino también malabarismo, acrobacia, trapecismo y, por supuesto, comicidad.

La idea lo sedujo y comenzó a reunir a gente creativa para montar el espectáculo. ""Lanzamos convocatorias en todo México, para gente que tuviera buen nivel en patinaje, aptitudes para el show, y a toda esta gente la capacitamos. Uno de los capacitadores es Daniel Danel, campeón nacional de patinaje artístico. Tanto las audiciones como las capacitaciones, las realizamos cada año. Cualquier persona que esté interesada en desarrollarse en el mundo del patinaje sobre hielo y el circo tiene la posibilidad de ser parte de este equipo"", apunta.



La comicidad lo atrapó

""Aunque desde pequeño practiqué acrobacia, malabarismo y otras artes circenses, siempre me sentí atraído por la comicidad. Con el tiempo tuve la oportunidad de convivir con un payaso italiano y uno peruano. Ellos fueron mi gran influencia en el mundo de la comedia y siempre ha sido algo mágico para mí que nos visiten gente de todas las edades y poder arrancarle una sonrisa a varias generaciones"", afirma Rodrigo Roncalli sobre su vocación de cómico.

Es costoso y complicado transportar y montar una pista de hielo de una ciudad a otra; como platica Roncalli, se pierden tres días en desmontar por completo todo el circo, y la pista de hielo necesita máquinas que la estén congelando las 24 horas del día. Estas máquinas trabajan con una planta de energía de 250 kilowatts, la cual podría abastecer a dos edificios medianos. Respecto al recurso humano, Rodrigo menciona: ""Aunque sólo anunciamos a 20 patinadores en escena, la verdad es que detrás de nosotros hay cerca de 120 personas trabajando en montar y desmontar las carpas, galeras y la pista, así como los encargados del audio, la iluminación... en fin, el circo es otro mundo"".

Con más de 10 años de trayectoria, Rodrigo Roncalli asegura que su gran pasión es divertir al público: ""Cuando la gente vuelve a ver tu espectáculo es muy gratificante, porque te das cuenta de que estás haciendo bien las cosas"".

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