En el marco del 78 aniversario del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a celebrarse el 3 de febrero, tuvo lugar en el Museo Regional de Chiapas una conferencia en la que el delegado del Centro INAH Chiapas, Héctor Álvarez Santiago, destacó la importancia de esta institución federal en la proximidad de una mayor inestabilidad política y cultural ante el cambio de gobierno en el país del norte.
Decreto presidencial
La creación el 3 de febrero de 1939 del Instituto Nacional de Antropología e Historia se debe al decreto del entonces presidente de la República, Lázaro Cárdenas, quien cimentó a la institución en las bases socialistas de la gratuidad de sus servicios y accesos a niños, docentes y adultos de la tercera edad, así como en el carácter público del patrimonio cultural.
El INAH en Chiapas
Pese a la poca colaboración de los gobiernos en la conservación del patrimonio cultural, el cual es la principal atracción del turismo extranjero, el INAH ha invertido 500 mil pesos en el proyecto de Toniná y 2 millones de pesos en otros tres proyectos. Además se encarga del mejoramiento de la imagen urbana de San Cristóbal de las Casas.
El INAH en la actualidad
Fundamentado en diversidad de leyes, la función del INAH es la protección, conservación, recuperación, investigación y finalmente la difusión del patrimonio cultural, con la cual se cierra el círculo de devolver a la sociedad el trabajo que hacen; esto se realiza a través de los museos y sitios arqueológicos abiertos al público, así como de las diversas actividades que se realizan.
“Es motivo de orgullo y satisfacción, pero también una gran responsabilidad realizar esta tarea”, apuntó Héctor Álvarez Santiago, al señalar que la preservación de la riqueza cultural depende de ellos.
El delegado del Centro INAH Chiapas consideró: “En momentos de crisis, la cultura —que da identidad— puede ser motivo de unificación nacional”, para resistir las embestidas de las políticas del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Si hay algo que los EE. UU. no tienen es una cultura y un patrimonio cultural. Es un país de inmigrantes, escoceses, irlandeses y de otras nacionalidades que se asentaron en ese país sin un cohesionador cultural, muy distinto de México.
Cultura y culturas
Héctor Álvarez Santiago explicó que hasta el siglo XIX el concepto de cultura no estaba totalmente definido y era, con más frecuencia que en la actualidad, dicho de forma indistinta al concepto de civilización.
A partir de 1871 con Edward B. Taylor, la antropología empezó a cobrar fuerza y con ella empezó a distinguirse que la cultura es colectiva y se aprende en un grupo social, por lo tanto no se puede hablar de cultura en singular, sino de culturas, en plural. Así empezó la distinción entre las diversas culturas que convergen en el territorio nacional.
Historia
Hasta el siglo XVI se había mantenido una negación del legado de las culturas indígenas derivado del etnocentrismo europeo, que llevó a considerar a la mexicanidad como inferior en la unilateralidad del evolucionismo; consideró que las culturas prehispánicas tenían ídolos en lugar de dioses y que vivían en la superstición.
Para el siglo XVII empezó la reivindicación del valor de las culturas por el impulso de los criollos, y fue hasta el siglo XVIII y el XIX cuando se empezó a exaltar la mexicanidad y el folclor.
Fue hasta después de la Revolución Mexicana que la mexicanidad y los museos ya existentes en el país empezaron a cobrar la importancia que merecían. De la mano del entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, se destacaron los valores de las culturas mexicanas.
Entre otros motivos se encontraba atraer la inversión extranjera y para eso se recurrió a los imaginarios, las caricaturas del mexicano con zarape empezaron a popularizarse con el fin de dar a conocer que, luego de la Revolución, México era ya un territorio pacífico.
El turismo empezó a cobrar auge y le dieron un lugar dependiente de la Secretaría de Economía, siendo notorio que el papel del patrimonio cultural era el de atraer turistas e inversores, más que el de la conservación y reafirmación de la identidad nacional.
El delegado del Centro INAH Chiapas también destacó el papel del que fuera por breve tiempo el segundo emperador de México, Maximiliano de Habsburgo, como otro precursor de la conservación del patrimonio cultural.












