El poeta mexicano David Huerta alzó la voz durante la presentación del libro De marras, de Gerardo Deniz (1934-2014), efectuada en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde hizo un llamado a Rafael Tovar y de Teresa para que los actos culturales dentro del Palacio de Bellas Artes no estén acotados a un tiempo limitado, luego de que el personal del Palacio de Mármol presionara la conclusión del evento a pesar de que el evento continuaba su curso.
“Me parece muy mezquino por parte de la Secretaría de Cultura. ¡No puede ser! El secretario de Cultura, Rafael Tovar, es un hombre con una educación exquisita y unos modales impecables, pero eso debería reflejarse aquí, los buenos modos y las maneras correctas de tratar a nuestros grandes autores vivos, agonizantes o muertos”, dijo el poeta momentos después de que el público fuera desalojado de la sala.
“Está muy mal esto que pasó, no es la primera vez que ocurre en las últimas semanas. ¡Es una pena! Ojalá Rafael Tovar corrija esta situación y que lo haga con toda claridad y eficiencia para que los actos culturales sean como han sido siempre: con el suficiente tiempo y no se conduzcan con esta mezquindad y tacañerías con el tiempo”, expresó.
En la presentación participaron los escritores, ensayistas y editores Óscar de Pablo, José María Espinasa, Pablo Mora, David Huerta y Fernando Fernández, quienes suprimieron páginas de sus textos para acotar su participación.
Sin embargo, cuando llegó el turno de Huerta faltaban cinco minutos y se negó a leer el texto que había preparado. “Lo publicaré en la Revista de la Universidad, pero no se vale que los presentadores deban recortar sus textos para que alcance el tiempo… es completamente injusto y muy incorrecto”, concluyó.
Al respecto se consultó a Roberto Perea, director de difusión y relaciones públicas del INBA, quien se disculpó por la situación y argumentó: “Fue un problema de comunicación interna con la gente al frente de este evento, pero estaremos vigilantes en el futuro de que esto no se vuelva a repetir (sic), porque el INBA siempre ha respetado el trabajo de los creadores”.












